Las estimaciones de los autores señalan que la erradicación de la enfermedad en el continente africano está a menos de tres años vista, especialmente gracias a los días nacionales de inmunización anual que se celebran anualmente de forma sincronizada en los países de África, algo que además servirá para poder administrar otras vacunas.
Casi todos los países de la zona han instaurado días nacionales de inmunización desde 1996. En esas jornadas han participado alrededor de 300.000 profesionales sanitarios y se han distribuido unos 180 millones de dosis de la vacuna. Gracias a esta iniciativa, puesta en marcha por la OMS en 1988, el número de niños vacunados en la región ha aumentado de 65 millones en 1999 a 77 millones en noviembre del 2000. En consecuencia, el número de casos por cada 100.000 niños ha disminuido en el plazo de un año de 1.309 a 879.
También ha sido fundamental el hecho de que en algunos países donde existen conflictos bélicos se ha acordado un alto el fuego para ese día de inmunización nacional, señalan los autores, un hecho que, además de demostrar que es posible emprender campañas de vacunación en lugares en guerra, también puede ser una iniciativa que promueva la construcción de la paz.