Arte & Cultura

Publicado el 4 de abril de 2026

Memoria en guardapolvo blanco

La historia del Hospital Privado de Comunidad, de Mar del Plata, Argentina

El libro Hospital Privado de Comunidad, su historia se presenta no solo como una crónica institucional, sino como un homenaje vivo a la identidad de la salud en Argentina.

La literatura médica suele concentrarse en el rigor científico, pero existe una vertiente esencial que a menudo queda en la periferia: la historia de nuestras instituciones. Con este libro, sus autores traen al centro de atención la importancia de estos centros que, no solo en Mar del Plata, sino en toda Latinoamérica, son faros de inspiración, de formación y de transmisión del arte y la ciencia de cuidar a las personas.

La gestión de la salud es, en esencia, un acto cultural. Rescatar las voces de los pioneros y los continuadores es un ejercicio de gratitud profesional. La Fundación Médica de Mar del Plata entrega aquí una pieza literaria para entender la medicina privada de comunidad en la Argentina, recordándonos que las paredes de un hospital están hechas, ante todo, de historias humanas.

Desde su inauguración en 1971, el Hospital Privado de Comunidad (HPC) de Mar del Plata no solo creció al ritmo de su geografía, sino que se convirtió en un espacio de innovación y compromiso social. Este volumen rescata el espíritu de aquellos visionarios que, con una mezcla de convicción y audacia, sentaron las bases de un modelo que hoy es referencia.

El libro propone un recorrido que trasciende lo meramente administrativo para adentrarse en:

  • Procesos sanitarios y sociales: Cómo la institución interactuó con los cambios políticos y culturales del país.
  • Testimonios en primera persona: La obra se construye a partir de la "memoria y relatos de su gente", otorgándole un carácter humano que el dato frío de una estadística nunca podría alcanzar.
  • Identidad marplatense: La estrecha relación entre el desarrollo del hospital y la evolución de la ciudad de Mar del Plata.

El recorrido de la obra

La obra recorre un arco histórico que comienza mucho antes de la inauguración del HPC en 1971. Se remonta a los terrenos donados por Eufemia Errecaborde en 1948 y al impulso del Dr. Ramón Carrillo. Sin embargo, el relato cobra una mística especial al narrar la llegada de los médicos "reformistas" en la década del 60.

Figuras de la talla de Julio Genoud y Ernesto Brik —fundador también de la Editorial Médica Panamericana— transformaron un edificio nacional sin habilitar en el Hospital Regional, antes de dar el paso definitivo hacia la creación de la Fundación Médica de Mar del Plata (FMMP) y, finalmente, el HPC.

Un capítulo central de la obra está dedicado a los pioneros. A través de semblanzas detalladas, conocemos a profesionales que fueron "hombres de una sola pieza":

  • Dr. Ernesto Brik: Fue, quizás, el motor intelectual detrás de la modernización de la gestión médica en Mar del Plata. Introdujo el concepto de la libre elección de profesionales para afiliados de obras sociales y creó el Libro Verde, el primer nomenclador de prestaciones que ordenó la práctica. Tras visitar EE. UU., favoreció junto a otros destacados colegas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) el modelo de residencias hospitalarias y administración moderna. Su faceta como fundador de la Editorial Médica Panamericana y su incursión temprana en la informática médica (creando CD-ROMs cuando el mundo digital aún era incipiente) demuestran una mente que siempre iba una década por delante.
  • Dr. Julio César Genoud: Considerado un hombre de acción y fuertes convicciones, fue la mano derecha de Brik y un pilar en la cirugía infantil. Fue protagonista de la habilitación del Hospital Regional en 1961, transformando un edificio deteriorado en un centro de vanguardia. Fue el primer presidente del Consejo de Administración de la Fundación Médica de Mar del Plata y director del HPC entre 1985 y 1994. Su influencia se extendió hasta el Hospital Italiano de Buenos Aires, donde también dejó huella en el Plan de Salud.
  • Dr. Horacio Alberto González Esquivel: Si Brik fue la idea y Genoud la acción, González Esquivel fue el equilibrio y la elegancia en la gestión. Cardiólogo de gran capacidad organizativa, bajo su presidencia en la Fundación Médica (1967-1979) se llevó a cabo el desafío de la construcción física e inauguración del edificio actual del HPC, logrando dotar a la institución de una infraestructura de primer nivel.
  • Dr. Omar Areta: Representa la calidez en la atención obstétrica y el idealismo de la época. Descrito como un "personaje de antología, como salido de un western", Areta aportó la empatía y el trato personal que eliminaba distancias con el paciente. Fundó el servicio de Tocoginecología del HPC, dejando un legado que hoy sigue siendo bandera del hospital.
  • Dr. Mario Belgrano Statti: Fue un maestro de generaciones de cirujanos. En 1971 decidió dejar su práctica privada y otros cargos para dedicar su tiempo completo al HPC, un gesto que simboliza el compromiso absoluto que los pioneros exigían para consolidar el proyecto.
  • Dr. Gabriel Yohai: Aportó la coherencia científico y la preocupación por la sustentabilidad institucional. Formado en el Hospital Juan Fernández y el de Clínicas en Buenos Aires, su enfoque disciplinado fue vital para que el crecimiento del hospital no fuera desordenado, sino basado en criterios de eficiencia y calidad.
  • Dr. Marco T. J. Ricaurte: Llegó desde Ecuador para convertirse en una figura entrañable de la medicina marplatense. Fue un pionero y maestro en endoscopia digestiva y laparoscopia. Su gran anhelo era crear una Escuela de Medicina de gestión privada, reflejando su vocación docente.

Uno de los puntos más altos y originales del libro es el registro de las visitas del filósofo Mario Bunge al hospital. En sus conferencias, Bunge desafió a la comunidad médica del HPC a pensar la medicina no como una ciencia pura, sino como una "práctica con fundamento científico" cuyo objeto es el padecimiento humano. Sus reflexiones sobre los "problemas inversos" en el diagnóstico médico y su crítica a las pseudociencias quedaron grabadas en el ADN intelectual del hospital.

Como bien señala su contraportada, este libro nace de la necesidad de "dejar un rastro visible". Para el lector médico, la obra funciona como un espejo: permite comprender cómo el pasado le da sentido al presente asistencial. No es un texto exclusivo para especialistas; es una narración accesible que invita a cualquier lector a explorar la mentalidad y el espíritu de un hospital con "sello propio".

 

 

Este libro es un homenaje a las personas que pensaron el Hospital Privado de Comunidad (HPC) de Mar del Plata, visionarios que gravitaron en sus inicios y en su desarrollo, y a los continuadores. Pioneros abnegados, convencidos protagonistas de época, una historia viva con certificación de hechos.

Desde su inauguración en 1971, el HPC ha sido formador clave de identidad y de memoria, un espacio de Mar del Plata que ha crecido tan rápidamente como la ciudad. Su historia permite comprender los procesos sanitarios, culturales, sociales y políticos desplegados, cuando el pasado tiene sentido desde el presente. Una historia viva reconstruida, en la que los valiosos testimonios, actuaciones y datos puedan ser comprendidos y dimensionados, también, por lectores no versados en temas médicos.

Este libro es un camino, una contribución que nació de la necesidad y las posibilidades de dejar un rastro visible, para que pueda motivar a otros que sientan la misma curiosidad y continúen, tratando de esbozar la mentalidad y el espíritu del momento, un hospital con identidad y sello.

Aquí está lo mejor desde el mejor lugar que pudimos reconstruir de la memoria y relatos de su gente, desde nuestra posibilidad y forma, dejando plasmada alguna porción de tiempos de todos y de todo aquello. A los que aquí aparecen y los que no, pero están en cada parte de la historia, también de la memoria, a todos ellos nuestra profunda gratitud y reconocimiento. Qué hicieron y cómo, es lo narra este libro.