Los valores elevados de homocisteína y su asociación con patologías cardiovasculares, no constituyen un hecho novedoso. Ya en 1969, el Dr. Kimler S. McCulley, patólogo del Massachusetts General Hospital, publicó en el American Journal of Pathology, la existencia de una asociación entre homocisteinuria y lesiones vasculares en un par de pacientes (1). El episodio careció de trascendencia en el mundo científico, en gran parte por tratarse de solo dos casos, por lo que podía considerarse como una simple coincidencia.
A partir de 1976, como consecuencia de un estudio epidemiológico que mostró la correlación entre los niveles elevados de homocisteína en sangre y enfermedad coronaria precoz (2), comenzaron a multiplicarse los estudios comparativos y actualmente puede decirse que, en base a numerosas investigaciones, hoy esta plenamente consolidado el concepto de que existe una relación entre la incidencia de enfermedades cardiovasculares y los niveles elevados de homocisteína en sangre.
Publicado el 24 de junio de 2001
Un factor de riesgo cardiovascular
La hiperhomocisteinemia
El mecanismo mediante el cual la homocisteína puede causar daño vascular no está claro, pero los trabajos experimentales sugieren que la homocisteína promueve la aterogénesis a través de un mecanismo oxidativo.
Autor/a: Dr. Ricardo Ferreira
Los valores elevados de homocisteína y su asociación con patologías cardiovasculares, no constituyen un hecho novedoso. Ya en 1969, el Dr. Kimler S. McCulley, patólogo del Massachusetts General Hospital, publicó en el American Journal of Pathology, la existencia de una asociación entre homocisteinuria y lesiones vasculares en un par de pacientes (1). El episodio careció de trascendencia en el mundo científico, en gran parte por tratarse de solo dos casos, por lo que podía considerarse como una simple coincidencia.
A partir de 1976, como consecuencia de un estudio epidemiológico que mostró la correlación entre los niveles elevados de homocisteína en sangre y enfermedad coronaria precoz (2), comenzaron a multiplicarse los estudios comparativos y actualmente puede decirse que, en base a numerosas investigaciones, hoy esta plenamente consolidado el concepto de que existe una relación entre la incidencia de enfermedades cardiovasculares y los niveles elevados de homocisteína en sangre.