Noticias médicas

Publicado el 4 de octubre de 2005

Tratamiento quirúrgico de la obesidad

La cirugía reduce hasta diez veces la mortalidad entre los obesos mórbidos

Las operaciones quirúrgicas reducen hasta diez veces la mortalidad entre las personas que sufren obesidad mórbida -enfermedad crónica, incurable, y con tendencia epidémica en los países industrializados- frente los pacientes enfermos que no pasan por el quirófano, "a diferencia del riesgo que se piensa que tiene este tipo de intervención".

Asimismo, la cirugía bariátrica elimina o reduce drásticamente, hasta en un 80%, otro tipo de patologías asociadas como la diabetes o la hipertensión, según advirtieron expertos durante la presentación de curso "Sobrepeso y Obesidad mórbida: epidemias del siglo XXI".

En la presentación de dicho curso, patrocinado por la Fundación Mutua Madrileña, el Dr. Antonio Torres, catedrático de Cirugía de la Universidad Complutense de Madrid, señaló que un estudio demostró que los enfermos con obesidad mórbida que no se operaban fallecían hasta un 7%, siendo este índice diez veces menos entre los que pasaban por quirófano. En este sentido, destacó que no hay una correcta información sobre este tipo de tratamiento quirúrgico, que "aunque no es la panacea, ayuda a mejorar significativamente la calidad de vida de estos afectados".

En concreto, en España se estima que en torno a 300.000 personas padecen obesidad mórbida y el 4-5% de los mismos requeriría operarse, como única posibilidad terapéutica, tras el fracaso del tratamiento dietético y farmacológico, "lo que supone una gran presión asistencial". No obstante, el doctor Torres explicó que este tipo de cirugía sí que conlleva un riesgo, y es complicada, pero "porque el paciente en sí es de riesgo, y por el resto de afecciones asociadas (enfermedad coronaria, hiperlipemia, problemas respiratorios, trastornos osteoarticulares), por lo que se debe realizar por cirujanos expertos".

Según este experto, es difícil pronosticar el peso que perderá una persona que se somete a cirugía, pero se puede reducir en torno al 60-70% del peso inicial del paciente, aunque el mantenimiento del mismos dependerá de la alimentación, actividad física y nuevos factores a los que se adecue el enfermos. "El fracaso de esta terapia está estrechamente relacionado con una mala selección del paciente y una mala educación de los hábitos de vida", dijo el también jefe de Servicio de Cirugía del Hospital San Carlos de Madrid.

En cuanto a los tipos de cirugía, el Dr. Miguel Ángel Rubio, profesor asociado de Medicina de la UCM, explicó que existen la modalidad de técnica quirúrgica restrictiva (reducción de estómago), aunque ha demostrado no ser la más eficaz, ya que en unos años el estómago se dilataba y algunos pacientes empezaban a ganar peso; las técnicas malabsortivas, orientadas a evitar que se absorba gran parte de los que se come; y las mixtas (combinación de las anteriores) y que es de las más empleadas, puesto que se logra un mayor éxito.

Por su parte, Dolores López, una paciente que fue intervenida hace tres meses contó su experiencia, destacando que había adelgazado 30 kilogramos en este tiempo, y que "no se arrepiente" de haber pasado por cirugía, ya que era la única opción para curar su obesidad mórbida. Además, señaló que está aprendiendo a comer -siguiendo las pautas de un endocrinólogo- aunque "está intentando acoplar su cabeza a su cuerpo". En este sentido, los expertos denunciaron que más de la mitad de estos enfermos requieren apoyo psicológico, que no se proporciona por el sistema público.

Durante el curso, que se celebrará en Madrid los próximos días 13 y 14 de octubre, se tratarán temas relacionados con los aspectos médicos de la obesidad severa, y las cuestiones quirúrgicas. Estos debates también buscan "desmitificar fundamentalmente los aspectos relacionados con las dietas o productos milagro que se venden en parafarmacias -que no han constatado su eficacia- y que pueden ser muy dañinos para estos enfermos".