Los autores inyectaron en conejos afectados por la enfermedad una plásmido que contenía el gen de un factor de transcripción llamado ZFP, que actúa como interruptor para activar o desactivar otros genes.
En los animales, el factor de transcripción activó el gen del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), proteína que desencadena la formación de nuevos vasos sanguíneos.
Uno de los hallazgos más interesantes es que el gen del ZFP estimuló la producción de tres formas distintas del VEGF, algo que consideran un importante avance en el campo de la angiogénesis terapéutica, puesto que las investigaciones realizadas hasta la fecha sólo han utilizado una forma del factor de crecimiento y, tal vez por ello, han tenido un éxito limitado.
Webs Relacionadas
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http://www.duke.edu/
Circulation
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