El gen, denominado PFT1p48 o, simplemente, p48, fue identificado gracias a un novedoso método de marcaje celular empleado por los científicos para identificar las células que en los ratones expresaban el gen en cuestión, dando comienzo a la formación del páncreas en el embrión. Según explican los autores en Nature Genetics , el método consistió en realizar una serie de manipulaciones genéticas para introducir un marcador hereditario de color azul, lo que permitió hacer un seguimiento de las células que activaban el p48 y su descendencia.
Acto seguido, el equipo, dañó las células que expresaban el p48 y crearon un ratón que no portaba este gen, lo que provocó un desarrollo anormal del páncreas. Los científicos indican que, en ausencia del p48, las células que normalmente expresaban este gen y se convertían en pancreáticas, se desarrollaban como células intestinales. Tras recordar que ya está comúnmente admitido que los trasplantes de islotes pancreáticos podrían solucionar el problema de la diabetes, los autores destacan que la cuestión radica en conseguir una fuente fiable y suficiente de material trasplantable.
En este sentido, y teniendo en cuenta que las donaciones de páncreas y el material obtenido a través de técnicas de aislamiento de islotes pancreáticos no cubren la demanda, los investigadores aluden a la producción de células secretoras de insulina a partir de células madre, ya sean embrionarias o de tejidos adultos, como alternativa. No obstante, para conseguir este objetivo resulta clave identificar los factores que hacen que una célula madre se diferencie en el futuro como célula productora de insulina, uno de los cuales es el gen p48.
Webs Relacionadas
Vanderbilt University
http://www.vanderbilt.edu/
Nature Genetics
http://www.nature.com/