El estudio retrospectivo se llevo a cabo sobre una muestra de 129.290 mujeres de Escocia que dieron a luz su primer hijo vivo, entre 1981 y 1985. El equipo, que dirigió el Prof. Gordon C. S. Smith, selecció a la madres que con anterioridad habían tenido abortos espontáneos y comprobaron que, en este grupo, se perfilaba una tendencia a sufrir más tarde enfermedad cardiovascular.
En concreto, una vez hecha la corrección de edad, talla, situación socioeconómica, presión arterial y complicaciones obstétricas, observaron que en las mujeres que habían tenido uno o más abortos espontáneos el riesgo de parecer enfermedad cardiovascular se incrementan en un 48%. Si el número de abortos era mayor de tres, dicho riesgo era del 135%.
Los investigadores notaron que el embarazo desencadenaba cambios en el sistema cardiovascular de estas mujeres. Así llegaron a la conclusión que tanto las complicaciones obstétricas como los riesgo de desarrollar más tarde cardiopatía isquémica, se debían a un disfunción desconocida del sistema circulatorio.
Con todo, han puntualizado que se trata del primer estudio que muestra esta relación concreta. Consideran, además, que ello ayudará a nuevas investigaciones, en donde se tenga en cuenta también factores como el tabaquismo y la diabetes para establecer resultados más ajustados.
Webs Relacionadas
University of Cambridge
http://www.cam.ac.uk/
British Medical Journal
http://bmj.com/