Investigadores del Hospital de Niños Enfermos y de la Universidad de Toronto, ambos en Canadá, han llegado a esta conclusión después de trasplantar órganos que, en principio, no serían útiles a 10 bebés.
Antes de llevar a cabo el estudio, los autores del trabajo revisaron los registros hospitalarios de su área referentes a los trasplantes infantiles realizados en los últimos 10 años. El porcentaje de mortalidad era de 7 casos por cada 12 niños menores de seis meses tratados. El motivo fue que no se obtuvo un corazón compatible en el tiempo necesario. Con el nuevo procedimiento, estiman que la mortalidad sería de 7 por cada 58 pacientes.
"Hemos descubierto que el trasplante de corazón entre dos personas con grupos sanguíneos a priori incompatibles puede realizarse de forma segura en pacientes infantiles", escribe la doctora Lori J. West y el resto de investigadores.
Sin embargo, el editorial del NEJM sobre el trabajo hace una advertencia: estos datos tienen que confirmarse de forma extensiva antes de cambiar el sistema de donación de órganos infantiles.