El dolor crónico de cuello puede ser un problema difícil para evaluar y tratar, ya que obedece a múltiples causas. Estudiamos una serie de pacientes con dolor de cuello cerca de la porción superomedial de la escápula el cual fue un dolor referido de inflamación en el hombro secundaria a un impingement crónico. Postulamos que algunos pacientes con hallazgos clínicos específicos y dolor crónico de cuello pueden ser beneficiados con el tratamiento del impingement.
Métodos:
Realizamos una revisión retrospectiva de 34 pacientes con dolor de cuello que tenían tres criterios para el diagnóstico de impingement de hombro: 1) Signo de impingement positivo con dolor referido al cuello, 2) Anormalidades radiográficas, y 3) Mejora del dolor de cuello luego de la infiltración con lidocaína y corticoide en el espacio sub acromial. Scores subjetivos de dolor se determinaron antes y después de la infiltración.
Resultados:
30 de 34 pacientes obtuvieron mejoría inmediata de los síntomas luego de la infiltración, y los 4 restantes tuvieron mejoría al ser evaluados 3 semanas después. Evitar posiciones que favorecen el impingement (flexión de hombro pasando los 90°) minimizó las recurrencias.
Conclusiones:
En pacientes seleccionados, el dolor crónico de cuello puede estar causado por un impingement de hombro, el cual puede ser diagnosticado fácilmente con técnicas standard. La dificultad radica en que los pacientes se presentan con dolor de cuello y no con el típico dolor de hombro. El diagnóstico diferencial del dolor bajo de cuello debe incluir el impingement de hombro, el cual puede ser identificado fácilmente con la clínica y radiografías y puede ser tratado con la infiltración sub. acromial y evitando las posiciones de impingement.
Artículo comentado por el Dr. Guillermo Arrondo, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Ortopedia y Traumatología.