Antecedentes:
Los carcinomas endometriales parecen acarrear diferentes pronósticos, dependiendo de la presencia o ausencia de una hiperplasia atípica compleja concomitante (hiperplasia). El perfil genético molecular de estos dos tipos patogénicos, basados en los genes supuestamente mutados en estos cánceres, aún debe ser definido.
A pesar de que la inhabilidad microsatélite se ha reportado en aproximadamente el 25% de los carcinomas endometriales, su relación con ambos tipos patogénicos aún no ha sido investigada.
Métodos:
Para dilucidar sus cambios genéticos subyacentes, hemos analizado 53 tumores endometriales esporádicos, incluyendo 19 con y 34 sin hiperplasia, para inestabilidad microsatélite (MSI), ploidia del ADN (por citometría de flujo) y mutaciones en diferentes genes.
Resultados:
La inestabilidad microsatélite estuvo presente en el 21%, la no diploidia del ADN en el 15% y se detectaron mutaciones en los genes PTEN, KRAS, CTNNB1/ catenin, TP53 y CDKN2A en el 32, 11, 13, 17 y 0% de los tumores, respectivamente. La inestabilidad microsatélite y las mutaciones en estos genes estuvieron presentes en tumores con y sin hiperplasia atípica compleja.
Todos los casos con hiperplasia atípica compleja fueron tumores endometrioides en estadios tempranos (I-II) y estuvieron asociados con una larga progresión libre de enfermedad (P = 0.0004). Además, la mayoría de los tumores con hiperplasia presentaron un bajo grado según la Organización Mundial de la Salud o la Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia, manifestaron menos invasión miometral y mostraron expresión de los receptores de estrógeno. Todos los tumores con MSI fueron diploides y presentaron un significativo mayor índice de mutaciones en el PTEN, pero índices similares en los KRAS, -catenin y TP53, comparados con los tumores microsatélite estables.
Las mutaciones en el gen TP53 fueron encontradas con mayor frecuencia en los tumores no diploides pero nunca en tumores con mutaciones PTEN, KRAS o -catenin, y todas las mutaciones PTEN ocurrieron en los tumores dipliodes.
Conclusiones:
Las mutaciones PTEN, KRAS, -catenin y TP53 ocurrieron en los tumores con y sin hiperplasia, pero las mutaciones PTEN y TP53 fueron más frecuentes en los tumores sin hiperplasia.
Sin embargo, ninguno de estos genes parecería distinguir claramente los tumores con y sin hiperplasia, lo cual sugiere que otros factores podrían estar involucrados.
A la inversa, las alteraciones en los genes PTEN y TP53 parecerían definir distintos subgrupos de carcinomas endometriales, el primero asociado con diploidia y MSI, el último con inestabilidad cromosómica macroscópica.