Las mujeres embarazadas que padecen asma deberían seguir tomando sus medicamentos contra esta enfermedad, en la dosis mínima necesaria para controlar los síntomas, según las recomendaciones del Colegio Americano de Obstetricia y Ginecología (ACOG).
El riesgo para la madre y para el embarazo de este tipo de fármacos es menor al peligro que implican los ataques de asma, advirtió el grupo.
"Con el creciente número de asmáticos en Estados Unidos, se convirtió en una prioridad formalizar recomendaciones para obstetras y ginecólogos, que pueden encontrarse cada vez con una mayor cantidad de pacientes asmáticos", indicó Dr. J. Satin, jefe del comité del ACOG.
Algunos de los consejos clave incluyen el aumento gradual de la cantidad y dosis de medicación para regular la grave del asma, el uso de corticosteroides inhalables como primera opción de control del asma persistente durante el embarazo y el empleo de albuterol inhalable como terapia de rescate.
Las guías, que han sido publicadas en la revista “Obstetrics and Gynecology”, también señalan que la mayoría de los fármacos contra el asma son seguros para que las mujeres los consuman mientras amamantan a sus hijos.