Introducción:
A pesar de la controversia que rodea el uso de fondos que surgen de acuerdos con la industria tabacalera, es poco lo que se conoce acerca del rol que cumplen estos fondos dentro del gasto destinado a programas estatales de control del tabaco.
Métodos:
Evalumos el gasto estatal en programas para el control del tabaco en el año fiscal 2001, en el contexto de una cantidad de fondos recibidos por acuerdos con la industria tabacalera y en el contexto de otros datos económicos y de salud a nivel estatal.
Resultados:
En el año 2001 el estado recibió un promedio de $28.35 per capita de las compañías tabacaleras, pero hizo uso del 6% de estos fondos en programas de control del tabaco. El estado dedicó un promedio de $3.49 per capita (rango, $0.10 a $15.47) a los programas de control del tabaco. La proporción de fondos por acuerdos destinados a este tipo de programas estatales varió de 0 a 100% y estuvo fuertemente relacionada con los niveles de financiamiento del control del tabaco (P<0.001).
Los estados con mayor índices de tabaquismo tendieron a invertir menos per capita en programas de control (P=0.007), así como los estados productores de tabaco (el gasto medio per capita fue de $1.20, comparado con el $3.81 en estados que no producen tabaco; P<0.008). En un análisis de multivarianza, la proporción de ingresos por acuerdos destinados a programas de control del tabaco fue el primer determinante del nivel de financiación total; la carga en el sistema de salud estatal relacionada al consumo de tabaco no estuvo relacionada con el financiamiento de los programas.
Conclusiones:
Las necesidades estatales de salud parecerían tener un mínimo efecto en el financiamiento de programas estatales de control del tabaco. Dado que solo una pequeña proporción del dinero recabado merced a los acuerdos con las tabacaleras se utiliza para programas de control del tabaco, estos acuerdos representan una oportunidad desperdiciada para reducir la morbilidad y mortalidad a causa del consumo de tabaco.