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Publicado el 24 de diciembre de 2002

Influencia en la técnica de circuncisión

Frecuencia de infección del tracto urinario en neonatos

Los autores concluyeron que la circuncisión realizada por un mohel era asociada con una incidencia más alta de ITU comparada con la realizada por los médicos.

Autor/a: Dres. Harel L, Straussbergr R, Jackson S, Amir J, Tiqwa P.

Fuente: Pediatr Infect Dis J 2002 Sep;21(9):879-80


Se ha informado un aumento en la infección del tracto urinario (ITU) durante las primeras semanas después de que la circuncisión judía tradicional. La circuncisión puede ser realizada por una persona no medica (el mohel) o por un médico, la diferencia principal está en las técnicas del hemostasis. Los autores de este artículo evaluaron el efecto del procedimiento de la circuncisión en el desarrollo de ITU en el neonatos y concluyeron que la circuncisión realizada por un mohel era asociada con una incidencia más alta de ITU comparada con la realizada por los médicos.

Para dicho estudio eran incluidos todos los bebes judíos que ingresaban por ITU en el Centro Médico de Niños de Schneider de Israel entre julio de 1999 y julio 2001 que se enfermaron tres semanas o menos después de la circuncisión. Todos se habían circuncidado en el octavo día después del nacimiento, según la práctica judía, y ninguno tenía problemas médicos que garantizan aplazamiento del procedimiento.

El diagnóstico de ITU fue realizado mediante el crecimiento de mas de 100.000 colonias de un determinado microorganismo. La orina fue obtenida por aspiración  suprapúbica (16 pacientes), cateterización de la vejiga (1 paciente) o mediante técnica de recolección del chorro medio (38 pacientes). La técnica de circuncisión usada, la persona que realizó el procedimiento y la duración de la hemostasia era determinada por la entrevista paternal en la admisión. A todos los niños se le realizó ecografía renal y ureterocistografía postmiccional dentro de las 6 semanas de la hospitalización.

El grupo de estudio incluyó a 55 infantes masculinos judíos de 30 días de edad  con ITU. La mayoría de los infantes (90%) tenía fiebre, y el resto disminución del apetito, vómitos, fracaso en la ganancia de peso o irritabilidad. Leucocituria estaba presente en 95% de casos. Escherichia coli se aisló en 46 casos (84%),  Klebsiella sp. en 7 pacientes (13%) y Enterobacter en 2 pacientes. En 10 infantes el mismo microorganismo se aisló en sangre. 
Cuarenta y nueve de 55 niños del grupo de estudio (89%) había tenido una circuncisión tradicional por un mohel, y 6 (11%) había tenido un procedimiento tradicional por un médico.

El grupo control  número 1 consistía en sesenta y cuatro niños que dejaron sus teléfonos disponibles  durante las horas de trabajo. Cuarenta y cuatro infantes (69%) había tenido una circuncisión tradicional por un mohel y 20 (31%) un procedimiento por un médico. En el segundo grupo control era compuesto por 37 infantes (62%) circuncidados por un mohel y 23 (38%) por un médico. La proporción de desigualdades de ITU en niños circuncidados por un mohel comparado con aquéllos circuncidados un médico tenía 4.34 años (95% intervalo de confianza, 1.62 a 12.27; P = 0.001). 
 
La duración media de hemostasis era 25.6 ± 21.8 horas en el grupo del estudio y 16.6 ± 12.7 horas en el grupo control (P = 0.007). La ecografía renal y la uretrocistograpía postmiccional realizados en todos los infantes en el grupo de estudio revelaron reflujo  vesicoureteral en ocho (15%), uno de ellos también tenía duplicación del tracto urinario superior. La severidad del reflujo era  grado 1 en 3 niños, grado II en 3, grado III en 1 y grado IV en otro infante. Cinco de los ocho niños con reflujo (62%) había sido circuncidado por un mohel y tres (38%) por un médico. 

Artículo comentado por el Dr. Edgardo Checcacci, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Pediatría