Durante la celebración de la Segunda Conferencia de Mujeres Socialistas que tuvo lugar en Copenhague, Dinamarca, el 27 de agosto de 1910 se estableció el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer. A esta conferencia asistieron más de 100 delegadas de 17 países representando sindicatos, partidos socialistas y organizaciones de trabajadoras.
La propuesta fue presentada por Clara Zetkin y Kathy Duncker (miembros del Partido Socialista Alemán) y señalaba:
"En organizaciones de clase, partidos políticos y sindicatos proletarios en cada país, las mujeres socialistas del mundo celebrarán cada año un Día de la Mujer. Su objetivo principal será obtener el derecho a voto de la mujer. Esta demanda debe ser levantada dentro del contexto global de los asuntos concernientes a las mujeres de acuerdo a los principios socialistas. El Día de la Mujer debe tener un carácter internacional y deber ser preparado cuidadosamente"
Si bien el derecho al voto femenino ya es una realidad en gran parte del mundo, existen todavía derechos no reconocidos, como los de igualdad de oportunidades, los derechos reproductivos, la participación en las decisiones políticas, etc.