El primer paso hacia los posibles métodos diagnósticos en pacientes con trombosis venosa consiste en una cuidadosa historia clínica y un exámen físico, combinados con una prueba de laboratorio de rutina, para caracterizar la severidad de la condición trombótica y determinar la presencia de alguna de las causas adquiridas de hipercoagulabilidad.
El segundo paso consiste en considerar el método de screening para determinar las causas de trombofilia hereditaria y adquirida, en subgrupos seleccionados de pacientes. La selección de los pacientes para la prueba, la elección de la prueba a realizar y el tiempo de la misma son importantes tópicos a considerar y plantean un gran desafío.
Las pruebas de rutina deben estar garantizadas cuando la identificación de las anormalidades alcanza una alteración en el tipo o duración de la terapia anticoagulante inicial o en el uso de anticoagulación profiláctica a largo plazo. Los datos disponibles, sin embargo, aún no indican que la mayoría de los pacientes con estados trombofílicos definidos no deben ser manejados de manera diferente a aquellos pacientes con anormalidades identificables.
Sobre la base de las prevalencias relativas de las trombofilias variables, los pacientes deben ser clasificados como trombofílicos "fuertes" o "débiles" dependiendo de sus antecedentes trombóticos. Las consideraciones sobre el manejo y las líneas de acción se ofrecen a pacientes en los cuales se ha encontrado que poseen una o más anormalidades definidas, hereditarias o de otro tipo.
La identificación en el futuro de anormalidades de laboratorio adicionales que predisponen a los pacientes a una trombosis, articuladas con pruebas clínicas prospectivas, deberían permitir una mejor identificación de los pacientes con alto riesgo de recidiva; los mismos se verán altamente beneficiados con una profilaxis anticoagulante prolongada.
Published on October 7, 2001
Trombofilias
Factores de riesgo bien definidos con implicaciones terapéuticas inciertas en trombofilia
El descubrimiento de las mutaciones del factor V de Leiden y la protrombina G20210A ha incrementado en gran medida el porcentaje de pacientes en quienes la trombosis venosa puede ser atribuible a una trombofilia hereditaria.
Fuente: Ann Intern Med 2001;135:367-373
El primer paso hacia los posibles métodos diagnósticos en pacientes con trombosis venosa consiste en una cuidadosa historia clínica y un exámen físico, combinados con una prueba de laboratorio de rutina, para caracterizar la severidad de la condición trombótica y determinar la presencia de alguna de las causas adquiridas de hipercoagulabilidad.
El segundo paso consiste en considerar el método de screening para determinar las causas de trombofilia hereditaria y adquirida, en subgrupos seleccionados de pacientes. La selección de los pacientes para la prueba, la elección de la prueba a realizar y el tiempo de la misma son importantes tópicos a considerar y plantean un gran desafío.
Las pruebas de rutina deben estar garantizadas cuando la identificación de las anormalidades alcanza una alteración en el tipo o duración de la terapia anticoagulante inicial o en el uso de anticoagulación profiláctica a largo plazo. Los datos disponibles, sin embargo, aún no indican que la mayoría de los pacientes con estados trombofílicos definidos no deben ser manejados de manera diferente a aquellos pacientes con anormalidades identificables.
Sobre la base de las prevalencias relativas de las trombofilias variables, los pacientes deben ser clasificados como trombofílicos "fuertes" o "débiles" dependiendo de sus antecedentes trombóticos. Las consideraciones sobre el manejo y las líneas de acción se ofrecen a pacientes en los cuales se ha encontrado que poseen una o más anormalidades definidas, hereditarias o de otro tipo.
La identificación en el futuro de anormalidades de laboratorio adicionales que predisponen a los pacientes a una trombosis, articuladas con pruebas clínicas prospectivas, deberían permitir una mejor identificación de los pacientes con alto riesgo de recidiva; los mismos se verán altamente beneficiados con una profilaxis anticoagulante prolongada.