Según los autores de la investigación, de la Universidad de Tampere (Finlandia), aquellos varones que presentan niveles bajos en pasma tienen 50% más probabilidades de desarrollar cáncer prostático que los que presentan niveles medios. Por otro lado, aquellos cuyas concentraciones en sangre de la vitamina son el doble de lo normal se enfrentan a un 70% más riesgo que los de niveles normales.
Por ello, pese a los beneficios de ingerir cantidades adecuadas de la vitamina a través de la dieta o de suplementos, los autores señalan que obtener niveles demasiado elevados no deben considerarse un objetivo clínico.
En la investigación se midieron las concentraciones de la vitamina en muestras de sangre de 622 varones con cáncer de próstata y de 1.451 libres del tumor.