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Publicado el 4 de julio de 2006

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Evidencias en Pediatría: el más alto nivel científico en su propio idioma

Entrevista a los resonsables de una de las publicaciones más atractivas en la especialidad.

Autor/a: IntraMed

Cada vez que una publicación científica en lengua española se destaca por sus altos estándares de calidad nerece que sea conocida por todos. La literatura médica en español es una deuda pendiente para la comunidad profesional que sólo podrá ser saldada si se encara desde el rigor metodológico más estricto y la honestidad intelectual más transparente. El esfuerzo que ello implica para quienes se entregan a la tarea editorial en estos casos debe ser reconocido. La voluntad personal, la entrega de tiempo y una pasión puesta al servicio del conocimiento son los infrecuentes requsitos necesarios. El grupo que produce "Evidencias en Pediatría" reúne estas condiciones y es para IntraMed un motivo de orgullo ser el canal para su difusión en Latinoamérica.

Dr. J González de Dios , Dr. José Cristóbal Buñuel Alvarez, Dra. Paz González


Entrevista:

¿Cuál es la historia del nacimiento de la revista "Evidencias en Pediatría"?

“Evidencias en Pediatría” ha tenido un largo periodo de gestación. El Grupo de Trabajo de Pediatría Basada en la Evidencia de la Asociación Española de Pediatría de Atención Primaria (AEPap) siempre tuvo como uno de sus objetivos fundamentales la edición de una revista de este tipo, una publicación secundaria en español sobre nuestra especialidad, elaborada con la metodología de trabajo propuesta por la Medicina Basada en la Evidencia (MBE). La MBE se plantea como una estrategia necesaria para disminuir la incertidumbre y la variabilidad en la práctica clínica. En otras palabras, la MBE pretende aportar más “ciencia” al “arte” de la medicina., y la mejor forma de conseguirlo es conjugar la experiencia clínica con las mejores pruebas científicas.

Con el transcurso del tiempo, nuestro Grupo de Trabajo ha incorporado a otros pediatras procedentes del ámbito hospitalario, con profundos conocimientos metodológicos, que han hecho posible que este proyecto viera por fin la luz.

¿Cuál es el perfil de quienes forman su cuerpo editorial?

Muy heterogéneo. Dos de los codirectores (Cristóbal Buñuel y Paz González) son pediatras de atención primaria y Javier González de Dios procede del ámbito hospitalario, ejerciendo la subespecialidad pediátrica de Neonatología. En el comité científico y revisores la heterogoneidad es aún mayor, pues además de pediatras que ejercen su labor asistencial en atención primaria u hospitales, se han ido incorporando con el transcurso de los meses otros colegas de diversos países de Latinoamérica (Argentina, Chile, Perú, República Dominicana, México y Venezuela en la actualidad). Estos nuevos compañeros también ejercen su labor en ámbos ámbitos: atención primaria y hospitalaria.
Un hecho que es importante resaltar y sin el cual el desarrollo de la revista no sería posible es la formación metodológica de los miembros del cuerpo editorial.


¿A qué necesidades creen que la publicación da respuesta?

La revista cubre un hueco muy importante: no existía hasta la fecha ninguna publicación secundaria en español sobre la especialidad de Pediatría. En el ámbito anglosajón las publicaciones secundarias, como por ejemplo Evidence-Based Medicine o ACP Journal Club son bien conocidas y respetadas por el rigor metodológico con el que llevan a cabo la valoración crítica de los artículos que seleccionan. En Pediatría, este hueco está cubierto en el ámbito anglosajón por revistas como “AAP GrandRounds” de la Academia americana de Pediatría o por la sección bimensual “Current Best Evidence” de la revista “Journal of Pediatrics”. “Evidencias en Pediatría” quiere realizar esa necesaria función de “filtro” de la literatura pediátrica mundial, seleccionando y evaluando cuidadosamente la calidad metodológica de aquellos trabajos cuyos resultados puedan ser útiles para el pediatra asistencial.


¿Cuáles son los rasgos que la diferencian de otras publicaciones?

“Evidencias en Pediatría” pertenece a la categoría de las denominadas publicaciones secundarias. Los responsables de estas publicaciones revisan periódicamente un conjunto de revistas biomédicas y seleccionan aquellos artículos que pueden ser de interés para la práctica clínica y que cumplen unos criterios mínimos de calidad científica. Estos artículos son leídos íntegramente y son sometidos a un estricto proceso de lectura crítica siguiendo un procedimiento estructurado en base a los criterios del Evidence-Based Medicine Working Group (EBMWG) y del Critical Appraisal Skills Programme (CASP).
Así mismo, al ser una revista electrónica y de libre acceso a los documentos (en formato HTML y PDF) nos adentra de lleno en el concepto de “free acces”, así como en la filosofía “open access”. El modelo “open access”, independientemente de sus consideraciones de financiación económica (que no es nuestro caso, donde toda la labor es gratuita), surge como una nueva tendencia de la publicación electrónica en las revistas científicas, permitiendo la libre disponibilidad en Internet de la literatura científica (lectura, descarga, copia, impresión, distribución o cualquier otro uso legal de la misma, sin ninguna barrera financiera o técnica).


¿Cuál es la valoración que Uds. tienen de los aspectos metodológicos de la información científica disponible?

Los artículos que son publicados en las revistas médicas tradicionales (también llamadas revistas “primarias”) son sometidos generalmente a un proceso de revisión por pares. A pesar de ello, se publican muchos artículos con importantes limitaciones metodológicas. Limitaciones que, en ocasiones, pueden llegar a invalidar los resultados de un estudio. Por ello es necesario que el profesional que quiera mantenerse actualizado disponga de una mínima formación en metodología que le permita juzgar por sí mismo la validez metodológica, la relevancia clínica y la aplicabilidad en la práctica asistencial de los artículos que lee para mantenerse al día. Precisamente una de las funciones de las publicaciones secundarias como “Evidencias en Pediatría” es esa: realizar ese imprescindible filtro metodológico, seleccionando sólo aquella información que sea válida y relevante para la práctica clínica diaria.


¿De qué forma los médicos estamos preparados para evaluar la información que se nos ofrece?

Es difícil responder a esa pregunta en general, porque existen especialidades médicas como es el caso de Medicina Familiar y Comunitaria, en las que sí se da importancia a aspectos tan fundamentales como la epidemiología, la metodología y la estadística. En contraste, la formación pediátrica actualmente existente en España no contempla, dentro del periodo de formación de la especialidad, ningún apartado estrictamente dedicado a la adquisición de conocimientos y habilidades en lectura crítica. Conocimientos que podrían proporcionarse dentro del programa docente de la especialidad, enseñando a los residentes de pediatría conceptos esenciales de metodología de la investigación. Esto tendría un doble beneficio: los futuros pediatras estarían formados para valorar críticamente la literatura médica y para implicarse en proyectos de investigación sólidos, lo que repercutiría  en un aumento de la calidad de los artículos que pudieran derivarse de los mismos.


¿A qué se refieren cuando mencionan las "resistencias" que la MBE genera en algunos sectores?

Los médicos en general todavía somos proclives, debido a nuestra falta de formación metodológica, a leer de forma acrítica los artículos de las revistas o a confiar (también de forma poco crítica) en las opiniones de expertos en determinada materia. La MBE es una metodología de trabajo que ayuda a que el médico desarrolle su propio criterio sobre lo que lee o lo que escucha. El desarrollo de ese criterio propio  puede entrar en conflicto en ocasiones (no necesariamente siempre) con autoridades pediátricas respetadas o con determinados sectores de la industria farmacéutica.


¿Qué opinión tienen acerca de los estudios que emplean metodologías cualitativas en medicina?

En la práctica clínica diaria no todos los aspectos de la misma son susceptibles de poder ser medidos de una forma tradicional. En este sentido, el auge de la investigación cualitativa es cada vez más necesario al poder llegar donde la investigación “cuantitativa” no puede hacerlo.

La necesidad de tomar decisiones, aún careciendo de suficiente información formal, ha conducido, por ejemplo, al desarrollo de métodos cualitativos de consenso (método Delphi, técnica de grupo nominal, conferencias de consenso) que pretenden alcanzar algún acuerdo entre los miembros seleccionados del grupo y cuyas indicaciones son de dos tipos: cuando no existe información explícita ni estructurada, y en problemas complejos.


¿Cuál es la propuesta para los médicos de los países latinoamericanos?

“Evidencias en Pediatría” nació con el propósito de poder cubrir todo el ámbito de la pediatría en lengua española. Y con vocación de ser un servicio público (el acceso a los contenidos de la revista es libre y gratuito). Nuestra propuesta para los pediatras de toda Latinoamérica es que todos aquellos colegas pediatras que tengan unos mínimos conocimientos en metodología y dispongan de tiempo para dedicar a este exigente proyecto puedan participar en el desarrollo de los contenidos de la revista.


¿Existen formas de participación en la revista para colegas provenientes de nuestros países?

Por supuesto. Ya se ha comentado que en la actualidad “Evidencias en Pediatría” tiene representantes de diversos países de Latinoamérica y las puertas no están cerradas. Reiteramos nuestra invitación a todos aquellos colegas que deseen implicarse en este proyecto para que se pongan en contacto con cualquiera de los directores a través de las direcciones de correo electrónico que figuran en el sitio web de la revista:

Puede acceder a la revista haciendo click en el logo