A partir de un nuevo estudio se describió el criterio de validación de evaluación de los desórdenes orgánicos por parte del personal a cargo de los residentes en asilos comparado con el criterio ICD-10 y se identificaron las determinantes de evaluación de los desórdenes mencionados por parte de los mismos.
Para el estudio fueron diagnosticados 288 residentes, utilizando el GMS-AGECAT. Además, fueron entrevistados los miembros del personal de enfermería acerca de las actividades de los residentes en los comedores, sus problemas de comportamiento, su orientación en los alrededores y su capacidad de comunicación. También se les consultó acerca de si los residentes presentaban desórdenes orgánicos. Se utilizó una regresión logística múltiple para seleccionar los ítems que determinaron con más fuerza la evaluación de los desórdenes orgánicos por parte del personal de enfermería.
El 62% de los residentes fueron diagnosticados con desórdenes orgánicos a partir del GMS-AGECAT; el 78% de estos pacientes fue correctamente identificado por el personal de enfermería. En cuanto al análisis de la existencia o no de desórdenes orgánicos entre los residentes, la evaluación del personal de enfermería acerca de los mismos dependió de un conjunto limitado de características de comportamiento, a las que ejemplificaron como "ir al baño en lugares inapropiados", "decir cosas sin sentido" y pérdida de la orientación.
Los resultados arrojados por este estudio reflejaron que la comprensión de los desórdenes orgánicos de los residentes fue tanto sobrecalificada como subcalificada, lo cual puede afectar la comunicación con el personal médico y puede llevar a tratamientos médicos inadecuados, tanto como a un desempeño negativo del personal de enfermería dentro de los asilos.