Noticias médicas

Publicado el 30 de septiembre de 2001

Transplante Renal

Estudio controlado comparando dos dosis de ciclosporina en conjunción con mofetil micofenolate y corticosteroides.

La adicción de mofetil mucofenolate a ciclosporina y prednisone después de transplante renal permite el empleo de una dosis más baja que la convencional de coclosporina, sin incrementar el riesgo de reyección.

El objetivo de un estudio desarrollado por investigadores holandeses fue elucidar si la adición de mofetil mucofenolate (MMF) a ciclosporina (CsA) y prednisone después de transplante renal (RTx) permite, para una dosis reducida de CsA, minimizar la incidencia de los efectos colaterales relacionados con CsA y reducir los costos. Por consiguiente, 313 receptores de aloinjerto renal fueron randomizados para el tratamiento con MMF (1000 mg dos veces por día)prednisone, y a dosis convencionales o bajas de CsA durante los primeros 3 meses siguientes a RTx. Los niveles de depresión pretendidos fueron 300 y 150ng/ml, respectivamente, durante los primeros 3 meses y 150 ng/ml en ambos grupos de allí en adelante. Un total de 313 pacientes fueron incluidos: 161 pacientes recibieron una dosis convencional y 152 recibieron una dosis baja de CsA.

Los resultados dieron cuenta que durante los primeros 6 meses posteriores a RTx, la  falla del injerto o la muerte del paciente ocurrieron en 19 de 161 pacientes (12%) en el grupo de dosis convencional y en 11 de 152 pacientes (7%) del grupo de dosis baja (no significativo). La reyección aguda probada por biopsia ocurrió en 36 de 161 pacientes (22%) en el grupo de dosis convencional y en 29 de 152 pacientes (19%) del grupo de  dosis bajas (no significativo). La incidencia de la función del injerto retrasada fue similar en ambos grupos (31 de 161 [19%] versus 28 de 152 [18%]; no significativo). La creatinina en suero no difirió entre el grupo de dosis convencional y el de dosis baja: 151 ± 56 µmol/L versus 142 ± 49 µmol/L a los 3 meses y 141 ± 60 µmol/L versus 136 ± 49 µmol/L a los 6 meses. Al mismo tiempo, no existieron diferencias entre los grupos en relación a la PB, metabolismo lípido, y complicaciones infecciosas. Finalmente, e el grupo de dosis baja, se produjo un ahorro estimado de $500 por paciente en relación a los costos de CsA.
A partir de los datos relevados, los investigadores concluyeron que la adicción de MMF a CsA y prednisone después de RTx permite el empleo de una dosis más baja que la convencional de CsA, sin incrementar el riesgo de reyección.