Enfermedad pulmonar
Martin De Ambrosio
Lo primero que llama la atención al llegar a Santiago desde el aeropuerto es una nube marrón que hace que la Cordillera aparezca difusa. “Y tuvo suerte, muchas veces ni siquiera se la ve”, dijo el taxista. La contaminación en la capital chilena parece transformarla en el lugar indicado para un encuentro internacional sobre la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), considerada hoy como el principal mal respiratorio: la OMS estima que en 2020 ascenderá del puesto 12 al 5 entre las mayores causas de discapacidad y deterioro de la calidad de vida.
Durante el Expert Forum, realizado el miércoles en esta ciudad, los especialistas advirtieron sobre el desconocimiento de muchos médicos clínicos, sobre todo en América latina, que no diagnostican a tiempo la enfermedad y la suelen confundir con la mucho más inofensiva bronquitis. “No hemos aprendido a reconocerla, pese a que es fácil y barato detectarla”, señaló el argentino Eduardo Schiavi, director del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer de Buenos Aires.
La EPOC se caracteriza por una progresiva disminución de la capacidad pulmonar y el cigarrillo es el principal responsable de su aparición. Según Schiavi, al menos el 15% de los fumadores desarrollará la enfermedad.
“Es un mal prevenible y tratable en todos sus estadíos, ya que es posible controlar sus síntomas en todo momento y frenar la caída en la capacidad pulmonar”, resaltó Schiavi. También remarcó que lo que habitualmente se denomina “catarro de fumador”, ya es un indicio de que algo anda mal y puede ser signo de EPOC.
Cargas. No menor es el tema de la “carga social escondida de la EPOC”, como llama a los gastos en los que incurren e incurrirán los sistemas de salud por la atención de enfermos y discapacitados debido al consumo del tabaco, el médico chileno Ricardo Sepúlveda, del Instituto Nacional de Tórax y el Ministerio de Salud de este país. Sepúlveda hizo foco sobre la necesidad de reducir al mínimo posible ese consumo y, a la vez, tratar de que se detecte a tiempo la enfermedad, ya que tratamientos urgentes la dejarían en una fase previa a la de mayor gravedad y más altos costos sanitarios.
Según señaló, una de la razones de la continuidad en el consumo del cigarrillo pese a las evidencias científicas respecto de su peligrosidad tiene que ver con que produce los daños a muy largo plazo. “El problema es que el ser humano sólo evalúa el riesgo inminente, cierra los ojos y apuesta a que no le va a tocar”, concluyó.
*Desde Santiago, Chile.
Convenio con Johns Hopkins
Estimularán la investigación de los males respiratorios en niños La Secretaría de Ciencia y Tecnología, la Fundación Infant y la prestigiosa Universidad Johns Hopkins firmarán mañana un convenio por el cual se creará un programa de tres años para formar en la investigación de males respiratorios a residentes en pediatría de hospitales argentinos. La iniciativa costará, en total, US$ 400.000.L. D. 2007-08-12 04:19:16“Para que Maradona sea argentino es necesario que haya muchos chicos que jueguen al fútbol en las plazas. En Canadá, no hubiera sido posible. Con la ciencia pasa lo mismo: se necesitan muchos científicos trabajando y hablando un mismo idioma para que surja un Milstein”. Con esa frase, el infectólogo Fernando Polack graficó el objetivo del Programa de Investigadores Pediátricos, que nace gracias a un convenio que se firma mañana entre la Secretaría de Ciencia y Tecnología (Secyt), la Universidad norteamericana Johns Hopkins y la Fundación Infant, que dirige el propio Polack. “Queremos crear una masa crítica de pensadores de la salud”, resumió el médico.
Para el ambicioso Programa, que comenzará en 2008 y concluirá en 2010, se seleccionarán 36 residentes pediátricos de hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Durante los tres años que dure el curso asistirán a conferencias magistrales mensuales que darán prestigiosos investigadores internacionales de la Universidad Johns Hopkins y de otras instituciones extranjeras; tendrán un intensivo entrenamiento en técnicas de laboratorio aplicadas a la investigación con profesionales de Hopkins y de la Fundación Infant; y aprenderán a interpretar la literatura científica participando en ateneos por medio de videoconferencias semanales.
Beneficios
Al término de cada año, dos alumnos realizarán una capacitación intensiva en la mismísima Johns Hopkins University, en Baltimore.
Pero los beneficios de la iniciativa no son sólo individuales: por año, tres de las conferencias magistrales serán abiertas para los médicos en general y se las digitalizará para que puedan ser difundidas en la comunidad pediátrica nacional. Además, antes de terminar el primer año, cada participante deberá diseñar un proyecto de investigación, que tendrá que realizarse al año siguiente en el hospital al que pertenece el alumno.
Los US$ 400.000 que costará el proyecto en total estarán cubiertos por las tres instituciones que firman el convenio. “Por primera vez tenemos un presupuesto para este tipo de proyectos y lo estamos aprovechando”, dijo entusiasmado Daniel Gollán, a cargo de la Dirección Nacional de Programas y Proyectos Especiales de la Secyt. Gollán informó que el Estado argentino invertirá $190.000 por año en esta iniciativa y adelantó que están por firmar dos convenios similares (ver recuadro).
Por su parte, Polack destacó que “esta iniciativa puede ser un modelo para que se replique en otras especialidades”. Y concluyó: “Queremos que en tres años, la Argentina sea un referente en investigación de enfermedades respiratorias pediátricas. Y no es una idea muy delirante”.
LO QUE SE VIENE: DEL LELOIR AL MIT
El miércoles, el secretario de Ciencia y Tecnología, Tulio el Bono, visitó las instalaciones de la Fundación Instituto Leloir. Quiso conversar en persona con los investigadores y evaluar la posibilidad de una colaboración conjunta para la creación de un Centro Nacional para la puesta en marcha de nuevas empresas biotecnológicas competitivas internacionalmente.
“Está todo muy avanzado, pero todavía no lo queremos anunciar oficialmente porque faltan cuestiones administrativas”, explicó a PERFIL Daniel Gollán, de la Secyt.
El funcionario informó, además, que se está avanzando para firmar antes de fin de año un convenio entre el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la Secyt y la farmacéutica Amgen, especializada en productos biotecnológicos, con el objetivo poner en marcha un plan para la formación de líderes en investigación clínica.
Gollán señaló que estas iniciativas se enmarcan dentro de un plan para establecer convenios con centros líderes del mundo en temas específicos. El pionero fue el Pabsela, que trajo a Harvard al país, y comenzó este año.
Publicado el 12 de agosto de 2007
Expert Forum
EPOC: poco conocida y mal diagnosticada
Se conoce poco sobre EPOC y los médicos no saben diagnosticarla.
Enfermedad pulmonar
Martin De Ambrosio
Lo primero que llama la atención al llegar a Santiago desde el aeropuerto es una nube marrón que hace que la Cordillera aparezca difusa. “Y tuvo suerte, muchas veces ni siquiera se la ve”, dijo el taxista. La contaminación en la capital chilena parece transformarla en el lugar indicado para un encuentro internacional sobre la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC), considerada hoy como el principal mal respiratorio: la OMS estima que en 2020 ascenderá del puesto 12 al 5 entre las mayores causas de discapacidad y deterioro de la calidad de vida.
Durante el Expert Forum, realizado el miércoles en esta ciudad, los especialistas advirtieron sobre el desconocimiento de muchos médicos clínicos, sobre todo en América latina, que no diagnostican a tiempo la enfermedad y la suelen confundir con la mucho más inofensiva bronquitis. “No hemos aprendido a reconocerla, pese a que es fácil y barato detectarla”, señaló el argentino Eduardo Schiavi, director del Hospital de Rehabilitación Respiratoria María Ferrer de Buenos Aires.
La EPOC se caracteriza por una progresiva disminución de la capacidad pulmonar y el cigarrillo es el principal responsable de su aparición. Según Schiavi, al menos el 15% de los fumadores desarrollará la enfermedad.
“Es un mal prevenible y tratable en todos sus estadíos, ya que es posible controlar sus síntomas en todo momento y frenar la caída en la capacidad pulmonar”, resaltó Schiavi. También remarcó que lo que habitualmente se denomina “catarro de fumador”, ya es un indicio de que algo anda mal y puede ser signo de EPOC.
Cargas. No menor es el tema de la “carga social escondida de la EPOC”, como llama a los gastos en los que incurren e incurrirán los sistemas de salud por la atención de enfermos y discapacitados debido al consumo del tabaco, el médico chileno Ricardo Sepúlveda, del Instituto Nacional de Tórax y el Ministerio de Salud de este país. Sepúlveda hizo foco sobre la necesidad de reducir al mínimo posible ese consumo y, a la vez, tratar de que se detecte a tiempo la enfermedad, ya que tratamientos urgentes la dejarían en una fase previa a la de mayor gravedad y más altos costos sanitarios.
Según señaló, una de la razones de la continuidad en el consumo del cigarrillo pese a las evidencias científicas respecto de su peligrosidad tiene que ver con que produce los daños a muy largo plazo. “El problema es que el ser humano sólo evalúa el riesgo inminente, cierra los ojos y apuesta a que no le va a tocar”, concluyó.
*Desde Santiago, Chile.
Convenio con Johns Hopkins
Estimularán la investigación de los males respiratorios en niños La Secretaría de Ciencia y Tecnología, la Fundación Infant y la prestigiosa Universidad Johns Hopkins firmarán mañana un convenio por el cual se creará un programa de tres años para formar en la investigación de males respiratorios a residentes en pediatría de hospitales argentinos. La iniciativa costará, en total, US$ 400.000.L. D. 2007-08-12 04:19:16“Para que Maradona sea argentino es necesario que haya muchos chicos que jueguen al fútbol en las plazas. En Canadá, no hubiera sido posible. Con la ciencia pasa lo mismo: se necesitan muchos científicos trabajando y hablando un mismo idioma para que surja un Milstein”. Con esa frase, el infectólogo Fernando Polack graficó el objetivo del Programa de Investigadores Pediátricos, que nace gracias a un convenio que se firma mañana entre la Secretaría de Ciencia y Tecnología (Secyt), la Universidad norteamericana Johns Hopkins y la Fundación Infant, que dirige el propio Polack. “Queremos crear una masa crítica de pensadores de la salud”, resumió el médico.
Para el ambicioso Programa, que comenzará en 2008 y concluirá en 2010, se seleccionarán 36 residentes pediátricos de hospitales públicos de la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano. Durante los tres años que dure el curso asistirán a conferencias magistrales mensuales que darán prestigiosos investigadores internacionales de la Universidad Johns Hopkins y de otras instituciones extranjeras; tendrán un intensivo entrenamiento en técnicas de laboratorio aplicadas a la investigación con profesionales de Hopkins y de la Fundación Infant; y aprenderán a interpretar la literatura científica participando en ateneos por medio de videoconferencias semanales.
Beneficios
Al término de cada año, dos alumnos realizarán una capacitación intensiva en la mismísima Johns Hopkins University, en Baltimore.
Pero los beneficios de la iniciativa no son sólo individuales: por año, tres de las conferencias magistrales serán abiertas para los médicos en general y se las digitalizará para que puedan ser difundidas en la comunidad pediátrica nacional. Además, antes de terminar el primer año, cada participante deberá diseñar un proyecto de investigación, que tendrá que realizarse al año siguiente en el hospital al que pertenece el alumno.
Los US$ 400.000 que costará el proyecto en total estarán cubiertos por las tres instituciones que firman el convenio. “Por primera vez tenemos un presupuesto para este tipo de proyectos y lo estamos aprovechando”, dijo entusiasmado Daniel Gollán, a cargo de la Dirección Nacional de Programas y Proyectos Especiales de la Secyt. Gollán informó que el Estado argentino invertirá $190.000 por año en esta iniciativa y adelantó que están por firmar dos convenios similares (ver recuadro).
Por su parte, Polack destacó que “esta iniciativa puede ser un modelo para que se replique en otras especialidades”. Y concluyó: “Queremos que en tres años, la Argentina sea un referente en investigación de enfermedades respiratorias pediátricas. Y no es una idea muy delirante”.
LO QUE SE VIENE: DEL LELOIR AL MIT
El miércoles, el secretario de Ciencia y Tecnología, Tulio el Bono, visitó las instalaciones de la Fundación Instituto Leloir. Quiso conversar en persona con los investigadores y evaluar la posibilidad de una colaboración conjunta para la creación de un Centro Nacional para la puesta en marcha de nuevas empresas biotecnológicas competitivas internacionalmente.
“Está todo muy avanzado, pero todavía no lo queremos anunciar oficialmente porque faltan cuestiones administrativas”, explicó a PERFIL Daniel Gollán, de la Secyt.
El funcionario informó, además, que se está avanzando para firmar antes de fin de año un convenio entre el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), la Secyt y la farmacéutica Amgen, especializada en productos biotecnológicos, con el objetivo poner en marcha un plan para la formación de líderes en investigación clínica.
Gollán señaló que estas iniciativas se enmarcan dentro de un plan para establecer convenios con centros líderes del mundo en temas específicos. El pionero fue el Pabsela, que trajo a Harvard al país, y comenzó este año.