Noticias médicas

Publicado el 25 de noviembre de 2001

Estudian efectos sobre la disnea, rendimiento frente al ejercicio y calidad de vida

Entrenamiento de los músculo inspiratorios en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica

Recientemente, un grupo de investigadores españoles evaluó el efecto del entrenamiento del músculo inspirativo objetivo del flujo sobre la función muscular respiratoria, así como el rendimiento frente al ejercicio, la dispnea y la calidad de vida relacionada a la salud en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica.

A partir de un reciente estudio, un grupo de investigadores españoles evaluó el efecto que el entrenamiento de los músculos inspiratorios flujo-ogjetivos (IMT) tiene sobre la función muscular respiratoria, el rendimiento frente al ejercicio, la disnea y la calidad de vida relacionada a la salud (HRQL) en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (COPD).

Durante el estudio, un total de 20 pacientes con COPD severa fueron asignados de manera randomizada para participar de un grupo de entrenamiento (grupo T) o de un grupo control (grupo C) seguidos de un procedimiento de doble ciego. Los pacientes del grupo T (n = 10) fueron entrenados con un 60 a un 70% de presión inspirativa sostenida máxima (SIPmax) como una carga al entrenamiento, en tanto los participantes del grupo C (n = 10) no recibieron entrenamiento. Los sujetos del grupo T debieron entrenar en sus hogares 30 minutos diarios, 6 días a la semana durante un período de 6 meses.

Las evaluaciones realizadas por los investigadores incluyeron espirometría, SIPmax, fuerza del músculo inspiratorio y capacidad para el ejercicio, el cual incluyó consumo máximo de oxígeno ( O2) y ventilación por minuto ( E). El rendimiento frente al ejercicio fue evaluado por la distancia caminada sobre una cinta mecánica (SWT); asimismo, fueron medidos los cambios observados en la dispnea y en la HRQL.

De acuerdo a los resultados obtenidos, los investigadores encontraron un aumento significativo en el SIPmax, en la presión inspirativa máxima y en la SWT sólo en el grupo T (p < 0.003, p < 0.003 y p < 0.001, respectivamente), con diferencias significativas observadas a los 6 meses entre ambos grupos (p < 0.003, p < 0.003 y p < 0.05, respectivamente). Los niveles de  O2 y de  E no cambiaron en ninguno de los grupos. Los valores para el índice de disnea transicional y HRQL mejoraron en el grupo T a los 6 meses, comprados con el grupo C (p < 0.003 y p < 0.003, respectivamente).

Sobre la base de estos hallazgos, los investigadores consideran que el IMT alivia la disnea, aumenta la capacidad para caminar y mejora la HRQL en los pacientes con COPD.