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/ Publicado el 25 de mayo de 2025

Comparación con la ciclosporina

¿Es eficaz el tratamiento con lifitegrast para el ojo seco?

Si bien la mayoría de los estudios reportan una mejoría con el lifitegrast, todavía no queda clara su superioridad y los pacientes continúan con peor calidad de vida.

Autor/a: Landsend ECS, Istre M, Utheim TP.

Fuente: J Ophthalmol. 2025 Jan 16;2025:6504111. Lifitegrast in Treatment of Dry Eye Disease-A Practical, Narrative Expert Review

Introducción

La enfermedad del ojo seco (EOS) es multifactorial y está caracterizada por la pérdida de la homeostasis de la película lagrimal. Causa síntomas como dolor, malestar y disminución de la visión.

La EOS tiene una alta prevalencia y se buscan nuevos tratamientos para combatirla. La solución oftálmica lifitegrast al 5 % está diseñada para inhibir la inflamación ocular asociada con la EOS.

La inflamación desempeña un papel fundamental en la fisiopatología de la EOS. Esta podría iniciarse por el aumento de la osmolaridad de la película lagrimal. La hiperosmolaridad lagrimal está precedida por una reducción de la producción lagrimal o un aumento de su evaporación. Esto desencadena la liberación de sustancias inflamatorias que dañan las células caliciformes y epiteliales de la superficie ocular. Este daño puede provocar la inestabilidad de la película lagrimal, su rotura prematura y la amplificación de la hiperosmolaridad lagrimal, en un círculo vicioso. La inflamación en la superficie ocular probablemente activa los nervios sensoriales periféricos y provoca sensaciones anormales y dolor.

El entorno proinflamatorio daña los nervios corneales, con brotes nerviosos, tortuosidad y adelgazamiento, comúnmente observados en la EOS. Este daño intensifica aún más el ciclo inflamatorio.

La solución oftálmica lifitegrast al 5 % está diseñada para inhibir la inflamación ocular asociada con la EOS. Bloquea la función de la integrina LFA-1, una proteína transmembrana ubicada en la superficie de las células T y otros leucocitos. LFA-1 actúa mediante la unión a la molécula de adhesión intercelular 1 (ICAM-1), promoviendo el reclutamiento y la activación de linfocitos T. Lifitegrast inhibe la unión de ICAM-1 a LFA-1 en la superficie de los linfocitos T. Mediante esta acción, bloquea la inflamación mediada por células T y previene la progresión de la respuesta inflamatoria en la superficie ocular. 

Resultados

Se incluyeron 14 artículos en la presente revisión: dos encuestas transversales (ET), cuatro revisiones retrospectivas de historias clínicas (RRHC), dos estudios longitudinales prospectivos (LP) y seis ensayos controlados aleatorizados (ECA). El número de pacientes incluidos en los estudios varió de 14 a 9772.

La puntuación de los síntomas varió entre artículos. El único cuestionario validado reportado fue el Índice de Enfermedad de la Superficie Ocular (OSDI), que se utilizó en cuatro de los 14 artículos. Es un cuestionario de 12 ítems diseñado para la evaluación rápida de los síntomas oculares de irritación consistentes con EOS. Las herramientas de evaluación incluyeron una escala de comodidad de 0 a 10; calificación de satisfacción con el tratamiento, efectos secundarios y limitación de actividades; síntomas de EOS informados por el paciente; una puntuación de sequedad ocular (0-100); o una escala de molestia ocular.

La puntuación OSDI mejoró significativamente en pacientes que recibieron lifitegrast en tres de los cuatro estudios que la utilizaron. El estudio sin mejoría significativa fue un ECA controlado con placebo.

Utilizando una la escala visual analógica, Tauber estudió dos grupos: uno que recibió lifitegrast y otro que recibió procedimiento de pulsación termal (PPT). El PPT está diseñado para liberar el contenido de las glándulas de Meibomio mediante la aplicación de calor a las superficies internas del párpado mientras se aplica presión pulsátil a las pestañas externas. Las puntuaciones de los síntomas mejoraron en ambos grupos 6 semanas después del tratamiento. Sin embargo, los síntomas de sequedad mejoraron más en los pacientes tratados con lifitegrast que en aquellos tratados con PPT.

Las medidas objetivas reportadas con mayor frecuencia ​​fueron la cantidad de tinción de la superficie ocular (TSO), seguida del tiempo de ruptura de la película lagrimal (TRPL), el grado de disfunción de la glándula de meibomio (DGM), la concentración de MMP-9 y la prueba lagrimal de Schirmer.

Se reportó TSO en ocho estudios, pero su puntuación varió entre ellos. La tinción corneal y conjuntival se reportó en estos ocho estudios, excepto en uno.

En pacientes que recibieron lifitegrast, la TSO disminuyó con respecto al valor inicial en seis de ocho estudios. El TRPL se evaluó en cuatro artículos; en dos de ellos se informó una mejora tras el tratamiento con lifitegrast.

El grado de DGM se informó en tres estudios. El grado se basó principalmente en la expresividad y la calidad de la secreción (meibum). No se observaron cambios estadísticamente significativos en los parámetros de DGM en ninguno de los tres estudios.

La concentración de MMP-9 se reportó en tres artículos. Todos describieron una reducción significativa de sus niveles después del tratamiento con lifitegrast. El tiempo de seguimiento varió entre 6 semanas, 3 meses y 10,6 meses.

Otras medidas comúnmente utilizadas para la EOS no mejoraron después del tratamiento con lifitegrast, como la osmolaridad lagrimal. Solo un estudio reportó residuos lagrimales. Después de 6 meses de tratamiento con lifitegrast, los residuos lagrimales mejoraron en el 74 % de los individuos que presentaban esta afección al inicio.

Comparación de lifitegrast vs. ciclosporina. En dos estudios de caso se evaluaron las experiencias de pacientes y médicos con el tratamiento actual con ciclosporina o lifitegrast. La mayoría se mostraron satisfechos con la ciclosporina y el lifitegrast para reducir los síntomas. Las limitaciones de ambos tratamientos incluyeron inicio de acción tardío, alivio sintomático subóptimo y falta de mejora en la calidad de vida.

Un estudio exploró el nivel de MMP-9 en pacientes con EOS durante el tratamiento con lágrimas artificiales, ciclosporina o lifitegrast. Solo el tratamiento con lifitegrast produjo una reducción estadísticamente significativa en los niveles de MMP-9.

Los patrones de tratamiento de lifitegrast y ciclosporina en pacientes con EOS se informaron en un análisis de cohorte retrospectivo. El 70,8 % de los pacientes tratados con ciclosporina interrumpieron el tratamiento en una mediana de 89 días. En el grupo de lifitegrast, el 64,4 % finalizó la intervención en una mediana de 29 días. El estudio no registró los motivos de dicha interrupción.

Perfil de seguridad. Se reportaron eventos adversos en todos los artículos, excepto en tres. El tratamiento con lifitegrast pareció ser seguro. Los efectos secundarios más frecuentemente reportados fueron:

  • ardor,
  • visión borrosa,
  • disgeusia.
Discusión

Todos los estudios incluidos informaron una mejora de al menos un parámetro para la EOS tras el tratamiento con lifitegrast. Sin embargo, los pocos ensayos que no compararon lifitegrast con placebo o lágrimas artificiales no mostraron una clara ventaja sobre los grupos control. La excepción fue un estudio prospectivo que comparó lifitegrast con PPT, que detectó resultados subjetivos y objetivos significativamente mejores en los pacientes tratados con lifitegrast.

Los estudios que compararon lifitegrast con ciclosporina no indicaron ninguna superioridad. Sin embargo, en un ensayo que investigó los niveles de MMP-9 con estos dos tratamientos, solo el grupo que recibió lifitegrast mostró niveles significativamente reducidos en comparación con las lágrimas artificiales. Aunque la mayoría de los médicos estaban satisfechos con el liftigegrast y la ciclosporina para el tratamiento de la EOS, coincidieron en que se necesitan más opciones terapéuticas, ya que estos dos medicamentos no son suficientemente eficaces para controlar los síntomas ni mejorar la calidad de vida de los pacientes.

Dado que una proporción considerable de los pacientes de esta revisión experimentó una mejoría significativa tras el tratamiento con lifitegrast, esto indicaría que el lifitegrast podría ser más eficaz que la ciclosporina.

Conclusiones

Existe evidencia de la eficacia del lifitegrast en los parámetros subjetivos y objetivos de la EOS. Si bien la mayoría de los estudios reportan una mejoría con el lifitegrast, aún no se ha demostrado que supere con coherencia a la ciclosporina en el tratamiento de la EOS.