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Publicado el 9 de marzo de 2004

Resultados del estudio BISOCOR

Empleo del bisoprolol en la insuficiencia cardíaca

El bisoprolol se puede introducir en la estrategia terapéutica en una elevada proporción de casos.

Autor/a: Dres. González-Juanatey JR, Ezquerra EA, Saavedra VG, et al.

Fuente: Revista Española de Cardiología 2003;56:873-879

A pesar de que varios trabajos señalaron los beneficios de los beta bloqueantes en el tratamiento de la insuficiencia cardíaca crónica, persiste una indicación reducida por parte de los médicos debido a la creencia de que se precisa una vigilancia más estrecha del paciente y ajustes frecuentes de la dosis. Para analizar este último aspecto se diseñó el estudio BISOCOR con el propósito de evaluar hasta que grado se realizaba la pauta de dosificación progresiva del bisoprolol en pacientes con insuficiencia cardíaca.

Métodos.
Se trata de un estudio de observación prospectivo y multicéntrico en el que se incluyeron 334 pacientes consecutivos con insuficiencia cardíaca crónica de grados II-IV de la NYHA. Dentro de los criterios de inclusión se consideró una fracción de eyección < 35%. La variable principal analizada fue el seguimiento de la dosis de bisoprolol durante el estudio. Como variable secundaria se analizó la mejora de la calidad de vida según el cuestionario de Minnesotta. También se evaluaron los cambios en la fracción de acortamiento y la fracción de eyección.

Resultados. El 84% de los pacientes tomaba diuréticos, el 72% inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina, el 39% digoxina, el 8% antagonistas del calcio y el 20% nitritos.
Durante el estudio se retiraron 34 pacientes (10%), uno de ellos por muerte súbita, 31 abandonaron por efectos adversos atribuibles al tratamiento y dos fueron intervenidos quirúrgicamente.

Acabaron en grado funcional I 20,9%, en grado funcional II 66,5%, en grado funcional III 9,3% y en grado funcional IV 3,3%. Las diferencias entre la visita inicial y la final fueron significativas (p < 0,001). Hubo reducciones significativas entre el inicio y el final del tratamiento en la presión arterial sistólica (de 129,7 a 120,7 mmHg, p < 0,01), la presión arterial diastólica (de 76,9 a 71,3 mmHg, p < 0,05) y la frecuencia cardíaca ( de 80 a 66 lat/min, p < 0,001).

El promedio de la fracción de eyección del ventrículo izquierdo fue de 0,29% al inicio y de 0,35% al final del tratamiento, p < 0,0001). También mejoraron los diámetros telesistólico y telediastólico, así como la fracción de acortamiento.
Se registraron en total 75 reacciones adversas, de las que 4 fueron consideradas graves y 24 moderadas.

El resultado más relevante del estudio es que, en una cohorte de pacientes no seleccionados con insuficiencia cardíaca que fueron tratados con bisoprolol, se consiguió que un 64% alcance la dosis máxima aconsejada para dicho fármaco (10 mg/día).

En conclusión, el empleo del bisoprolol en un grupo de pacientes ambulatorios con insuficiencia cardíaca crónica estable puede introducirse en la estrategia terapéutica en una elevada proporción de casos, en los que también es posible alcanzar la dosis máxima recomendable con tolerancia aceptable.

Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.