Medical News

/ Published on August 29, 2005

Decisiones personales y bioética

El respeto al propio plan de vida

Se definen los criterios de autonomía personal y la justicia toma decisiones conretas al respecto.

En la arquitectura de las sociedades modernas hay una base que sostiene el complejo dispositivo jurídico e institucional: la autonomía personal. En ella se funda la libertad de formular y realizar un propio plan de vida, la libertad de expresión, el respeto al pluralismo ético y religioso, y los derechos políticos de los ciudadanos. En base a esta misma idea de autodeterminación, un juez marplatense reconoció el derecho de una mujer que padece una enfermedad terminal a negarse a recibir prácticas cruentas para mantenerla con vida.

Esta resolución se basa en que cada persona puede establecer qué tratamiento médico acepta o no recibir. La mujer del caso expresó su voluntad en estado de lucidez y ante escribano público, otorgando un testamento vital. El juez se encargó de homologar esa directiva.

Evitar padecer tratamientos cruentos e invasivos es una decisión personal que comienza a contar con un creciente respaldo ético y jurídico en las sociedades contemporáneas, muchas de las cuales comenzaron a legislar en la materia y a adecuar su jurisprudencia.

En nuestro país existe un retraso en materia normativa, aunque esto no pueda entenderse como una limitación, ya que rige, como bien lo ha reconocido el juez en su sentencia, el principio de autodeterminación personal.

A pesar de que hay proyectos destinados a reglamentar el otorgamiento de voluntades vitales anticipadas —a fin de que uno mismo fije qué se permite hacer con su propio cuerpo en caso de caer bajo un estado vegetativo o de padecer una enfermedad terminal—, todavía existe un vacío legal.

Hasta este antecedente judicial, sólo los escribanos supieron acompañar a las personas interesadas en dictar un testamento vital. Ellos conformaron, el 1ø de marzo pasado, el Registro de Actos de Autoprotección, en La Plata, donde se registran las disposiciones que dictan los individuos en previsión de padecimientos extremos. La sentencia emitida reconoce el valor de estas directivas de personas que no quieren que se prolongue sus vidas sin calidad y dignidad.

Según el criterio de autonomía personal, las personas tienen libertad de formular y realizar un propio plan de vida. Sobre esta base, un juez reconoció el derecho de una mujer a negarse a recibir tratamientos para mantenerla con vida.