El proceso de aprendizaje comprende varios aspectos que involucran tanto al alumnado como al profesor. El profesor no se puede ocultar del alumno y este último muestra sus aptitudes y destrezas ante el profesor El secreto de la educación es descubrir lo que el alumno ya sabe y enseñarle de acuerdo a esa base. Esto es imposible de satisfacer en una conferencia o un seminario pero puede darse en pequeños grupos. Lo ideal es, desde ya, una relación uno a uno entre el profesor y el alumno pero esto es difícil de alcanzar.
Las reglas tienen que ser claras desde el comienzo. Los lineamientos tienen que estar trazados el primer día lo más claros posibles para evitar futuros problemas. Un maestro que se precie de tal es un modelo para sus alumnos le guste o no. Un profesor puede tener una fuerte influencia sobre sus alumnos moldeando futuros profesionales.
Las preguntas amplias son mejores en un principio porque permiten establecer cuanto sabe el alumno. Luego, las preguntas más precisas ayudan a determinar un "diagnóstico" de situación y por sobre todo intentar hacer preguntas interesantes. La comunicación entre el profesor y el alumno permite dialogar acerca de lo que el alumno cree haber aprendido y aquello que piensa que aún debe mejorar. El profesor debe hacer las observaciones para determinar que estuvo bien hecho y que debería cambiar o mejorar. El feedback es muy importante porque permite al maestro enfatizar aquello que estuvo mal y al alumno le permite reflexionar acerca de su comportamiento.
Es fundamental monitorear el progreso, identificar las falencias y permitir al alumno hacer una autoevaluación para poder trabajar juntos en las dificultades. No es conveniente pasar a una siguiente etapa del aprendizaje si quedaron aspectos sin resolver y confiar que los problemas se solucionarán solos con el tiempo. Es interesante pensar distintas estrategias para promover el aprendizaje en forma activa e incentivar al alumno. Es fundamental establecer metas y objetivos. Ponerse en los zapatos del alumno.
La enseñanza pone al profesor en continua evaluación por parte de sus alumnos. El proceso de aprendizaje es factible siempre y cuando el alumno confíe en su maestro. El estudio junto al paciente permite formar al futuro médico no sólo en los conocimientos sino que también en el trato con el paciente y la comunicación de la información. Sin un proceso de aprendizaje que asegure la transmisión de conocimientos, la medicina pierde una gran parte de su espíritu.
Artículo comentado por la Dra. Alicia M. Lapidus, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Tocoginecología.
Publicado el 6 de abril de 2005
Enseñar y aprender en medicina
El proceso de aprendizaje en medicina
El proceso de aprendizaje comprende varios aspectos que involucran tanto al alumno como al profesor.
Autor/a: Dr. Gordon J
Fuente: BMJ. 2003 Mar 8;326(7388):543-5.
El proceso de aprendizaje comprende varios aspectos que involucran tanto al alumnado como al profesor. El profesor no se puede ocultar del alumno y este último muestra sus aptitudes y destrezas ante el profesor El secreto de la educación es descubrir lo que el alumno ya sabe y enseñarle de acuerdo a esa base. Esto es imposible de satisfacer en una conferencia o un seminario pero puede darse en pequeños grupos. Lo ideal es, desde ya, una relación uno a uno entre el profesor y el alumno pero esto es difícil de alcanzar.
Las reglas tienen que ser claras desde el comienzo. Los lineamientos tienen que estar trazados el primer día lo más claros posibles para evitar futuros problemas. Un maestro que se precie de tal es un modelo para sus alumnos le guste o no. Un profesor puede tener una fuerte influencia sobre sus alumnos moldeando futuros profesionales.
Las preguntas amplias son mejores en un principio porque permiten establecer cuanto sabe el alumno. Luego, las preguntas más precisas ayudan a determinar un "diagnóstico" de situación y por sobre todo intentar hacer preguntas interesantes. La comunicación entre el profesor y el alumno permite dialogar acerca de lo que el alumno cree haber aprendido y aquello que piensa que aún debe mejorar. El profesor debe hacer las observaciones para determinar que estuvo bien hecho y que debería cambiar o mejorar. El feedback es muy importante porque permite al maestro enfatizar aquello que estuvo mal y al alumno le permite reflexionar acerca de su comportamiento.
Es fundamental monitorear el progreso, identificar las falencias y permitir al alumno hacer una autoevaluación para poder trabajar juntos en las dificultades. No es conveniente pasar a una siguiente etapa del aprendizaje si quedaron aspectos sin resolver y confiar que los problemas se solucionarán solos con el tiempo. Es interesante pensar distintas estrategias para promover el aprendizaje en forma activa e incentivar al alumno. Es fundamental establecer metas y objetivos. Ponerse en los zapatos del alumno.
La enseñanza pone al profesor en continua evaluación por parte de sus alumnos. El proceso de aprendizaje es factible siempre y cuando el alumno confíe en su maestro. El estudio junto al paciente permite formar al futuro médico no sólo en los conocimientos sino que también en el trato con el paciente y la comunicación de la información. Sin un proceso de aprendizaje que asegure la transmisión de conocimientos, la medicina pierde una gran parte de su espíritu.
Artículo comentado por la Dra. Alicia M. Lapidus, editora responsable de IntraMed en la especialidad de Tocoginecología.