Puntos de vista

Publicado el 31 de marzo de 2005

SAP

Calendario Nacional de vacunación

La Sociedad Argentina de Pediatría, a través del Comité Nacional de Infectología con todos los Comités de Filiales (Córdoba, Salta, Mendoza, Santa Fé, Rosario), ha asesorado, y su opinión ha sido escuchada en todas las incorporaciones de nuevas vacunas al Calendario Nacional

Autor/a: Por Intramed

En 1995 se realizó un Consenso Nacional coordinado por el Comité
 Nacional que contó con la presencia de los Comités de Infectología de
 las Filiales, Comités Nacionales afines al tema y todos los Presidentes
 de Filial de nuestra Sociedad. Se elaboró un documento base que  permitió que luego en 1997 se incorporaran al Calendario Nacional      vacunas largamente requeridas por los pediatras:

Vacuna triple viral: (1997) se incorporó el componente rubéola y
parotiditis a la ya existente vacuna contra el sarampión y  así en un
mismo acto prevenir dos enfermedades que entre otras complicaciones
produce también meningoencefalitis. (Consenso de vacunas. Propuesta  para la incorporación de nuevas vacunas al Calendario Nacional. Arch Arg.Pediatr. Vol 93: 113-125, 1995)

Vacuna contra Haemophilus influenzae tipo b (Hib): (1997) Para prevenir
enfermedad invasiva por Hib y meningitis; las tasas en época prevaccinal
eran de 40-60 casos/100.000 niños en los grupos de menores de 5 años de edad. (Consenso de vacunas. Propuesta para la incorporación de nuevas vacunas al Calendario Nacional. Arch Arg Pediatr. Vol 93: 125-128; 1995)

El éxito de esta introducción se tradujo en una disminución de la
notificación  de meningoencefalitis, de 400 casos anuales en el país con
anterioridad a 1997 se pasó a 23 casos en el año 2003.
(Meningitis-Meningoencefalitis-Guía para pediatras-Fundasap-Sociedad
Argentina de Pediatría 2004. Pág 11)

Hepatitis B: (2000) Vacunación universal en niños a partir del recién
nacido con el esquema 0-2-6 meses. (Consenso sobre vacunas. Arch Arg
Pediatr Vol. 98: 1-6; 2000)

Hepatitis B: (2003) Vacunación a los 11 años, para prevenir la
enfermedad en uno de los grupos de más alto riesgo, los adolescentes y
adultos jóvenes. (Consenso sobre Vacunas. Arch Arg Pediatr Vol. 98: 1-6; 2000)

Triple viral: (2003) Vacunación a los 11 años, para captar la población
no incluida en el Calendario Nacional en 1997, evitando así la posibilidad de rubéola y parotiditis para este grupo etáreo.

La Sociedad Argentina de Pediatría a través del Comité Nacional de
Infectología y del grupo de trabajo de Hepatología fue la unica Sociedad
científica que presentó un documento el 5 de mayo de 2004 al Ministro de Salud, (www.sap.org.ar Documentos profesionales) recomendando
enfáticamente la introducción de la vacuna contra la hepatitis A en el
Calendario Nacional, situación que probablemente se cumpla en el segundo semestre de este año.

La vacuna antineumocócica ha tenido gran  presencia en los medios
gráficos estos últimos días, con una propaganda perversa que pretende
intimidar a la comunidad por un lado, y por otro instar a los pediatras
a indicar lo que el marketing poco ético quiere imponer.

Se debe analizar ahora, el aspecto puntual de la utilización de esta
vacuna y dejar algunas palabras también para la vacuna antimeningocócica conjugada serogrupo C también disponible en el mercado.

Con respecto a la vacuna antineumocócica heptavalente, y que tanta
angustia produce en el pediatra que se ve "casi obligado"  a indicar la
vacuna por presión de los padres de los pacientes debido a la propaganda expresa (en medios gráficos) o encubierta de algunas médicos que promueven abiertamente y no sin interés propio de por medio, e incluso intimidando con recursos legales, cabe aclarar lo siguiente:

La actual vacuna antineumocócica conjugada heptavalente no es una
vacuna para ser recomendada en el Calendario Nacional. Hay suficiente evidencia publicada en la bibliografía que señala que en Argentina, la representatividad de esta vacuna para los serotipos de S. pneumoniae que causan enfermedad invasiva es del 54%, 70% para otras patologías, ej: bacteriemia, el impacto en la prevención de otitis media aguda es dudoso, y si se considera solo la "meningitis" ella se reduce al 45%. (Arch Arg Pediatr. Vol 100; (1) 31-43; 2002)

Es muy clara también la bibliografía que señala que incluso en USA donde la expresividad de los serotipos contenidos en la vacuna es mucho mayor que en la Argentina ( Kaplan et al. Pediatr. Vol 113: 443-449; 2004) se está ya produciendo un desplazamiento de los serotipos de S. pneumoniae en pacientes colonizados vacunados emergiendo serotipos como el 3 que no se hallaban frecuentemente, previo a la introducción de la vacuna en forma masiva.

Las preguntas ante estas evidencias son:

Si en un país donde la vacuna conjugada tiene una representatividad de
más del 90%  de los serotipos circulantes, el CDC ha observado una
disminución de la colonización con serotipos incluídos en la vacuna y la
adquisición de serotipos no tan frecuentes, ¿que sucederá en una
comunidad donde sólo estan representados la mitad de los serotipos
prevalentes?

¿Habrá presión epidemiológica que permita la emergencia de serotipos
 ausentes en la vacuna que eventualmente podrían provocar enfermedad
 invasiva por S. pneumoniae?

 ¿Qué seguridad tiene el paciente en forma individual que no será
 colonizado por otros serotipos resistentes y favorecer en ellos
 eventualmente enfermedad invasiva?

 El Comité Nacional ha consultado a expertos internacionales en el tema y
 estos apoyan la no introducción de esta vacuna como parte del   Calendario Nacional. Cuando estén disponibles en el mercado las vacunas nonavalente o undecavalente contra S. pneumoniae, deberá volver a discutirse en el marco de evidencias científicas y prioridades en Salud Pública, la posibilidad de incorporación de nuevas vacunas al Calendario. La Sociedad, emitirá en ese momento su postura.

Con respecto a la indicación selectiva de esta vacuna, se debe remarcar
que la indicación en grupos de alta vulnerabilidad menores de 2 años por
mayor incidencia de enfermedad o mayor índice de mortalidad o
complicaciones tales como pacientes oncohematológicos, displásicos
pulmonares, cardiópatas con hiperflujo, pacientes HIV (+), implantes
cocleares pacientes nefróticos con altas dosis de corticoides, etc. (ver
consenso) puedan considerarse prioritarias. En estos pacientes, se debe
promover que el Programa Nacional o los programas jurisdiccionales de
inmunizaciones  puedan ir incorporando estos grupos de mayor riesgo,
para así favorecer la "equidad" en la atención de la salud, y no que la
vacuna sea sólo destinada a aquellos que por sus condiciones económicas puedan afrontar este costo.

El pediatra, por otra parte, es el médico de niños y adolescentes y la
indicación de la vacuna antineumocócica conjugada, así como también la
antimeningocócica conjugada (a la que llamativamente los médicos
promotores de aquella no mencionan con el mismo énfasis), la indicación
de la vacuna contra la hepatitis A, varicela, vacunas con componentes
acelulares en lo que respecta a B. pertussis, antigripal y en un futuro
cercano la vacuna contra el Rotavirus, deberá evaluar el contexto
particular del paciente, y explicar los alcances de las indicaciones de
las vacunas licenciadas en Argentina.

Por todo lo remarcado, hay en las publicaciones de la Sociedad, o en la
página web de la misma, suficiente material que habla sobre las
indicaciones, epidemiología y sugerencias sobre políticas en salud para
el estado, entre otras.

El Comité Nacional de Infectología y todos los comités de Filiales
tenemos el espíritu de priorizar las acciones que signifiquen la
vacunación universal de la población o la vacunación en grupos de riesgo
ya que ello contribuye a lograr  "la equidad en salud".

Por otra parte los documentos técnicos emitidos por el Comité permiten a los pediatras tomar una postura individual sobre la indicación de una
vacuna en particular.

El sugerir limitar las presentaciones sobre nuevas vacunas en congresos
o bien no informar debidamente sobre las mismas, quita la posibilidad a
los pediatras de recibir información fidedigna y permite que la única
información disponible sea la de "los vendedores de vacunas"

Con relación al tema vacunas siempre habrá estrategias que deban ser
universales en cuanto a su uso y otras vacunas que, por su reciente
licenciamiento o indicaciones, sólo requieren indicaciones individuales
sin que ello vaya en detrimento de la equidad en salud. (Sachs J.
Macroeconomía y Salud-OMS 2001)

La acción del Comité ha sido bregar por la equidad en salud, asumiéndolo como un compromiso y una prioridad. No hay nada más contundente que certifique esto que los hechos mencionados. El Comité se encuentra trabajando en los fundamentos que debería contener una ley de vacunación, esta propuesta se canalizará oportunamente través de los mecanismos institucionales con que cuenta nuestra Sociedad.

Es solamente a través del ejercicio adecuado de la medicina, con la
relación médico-paciente como principal soporte de la misma, lo que
llevará el mayor beneficio al niño y su familia dentro del contexto que
nos toca actuar. No es  a través del "miedo al juicio de mala praxis"
que periódica y sistemáticamente somos objeto los pediatras, la mejor
manera de encarar esta necesaria buena relación médico- paciente.

Todos juntos, trabajando en equipo, aportando la experiencia de cada
Comité o Grupo permitirá a la Sociedad Argentina de Pediatría, ofrecer
la mejor alternativa como lo viene ya realizando, en un marco de ética y
equidad para todos los niños argentinos.


Comité Nacional de Infectología y Comités de Filiales.