El coste global medio de la asistencia médica relacionada con el envejecimiento aumentará un 41% en los próximos 50 años, concretamente en torno al 36% en los países en desarrollo y al 48% en los países ricos, según un informe de la Organización Mundial de Salud (OMS) presentado en la segunda jornada de la Asamblea Mundial sobre el Envejecimiento.
Este fue uno de los temas tratados en una mesa redonda sobre "Envejecimiento activo: ¿Un objetivo global de las políticas de salud?", moderada por el subsecretario del Ministerio de Sanidad, Domingo Menéndez, y que contó con la participación de la directora general de la OMS, Gro Harlem Brundtland.
En este contexto, ambos responsables coincidieron en la necesidad de invertir en políticas de prevención, hábitos de vida saludables y detección precoz de las enfermedades, a partir de las nuevas posibilidades que ofrece la genética, así como favoreciendo el desarrollo de los países más pobres, cuyo envejecimiento está ligado a la falta de desarrollo socioeconómico.
En el caso de España, según datos oficiales, la mayor parte de la factura farmacéutica del sistema nacional de salud -en torno a 6.000 millones de euros- es consumida por los pensionistas, lo que supone un 76,1% de todo el gasto, con un modelo similar en todas las comunidades autónomas.
A partir de estos datos, Menéndez se mostró partidario de incidir en los aspectos que afectan a la atención sanitaria que se presta a los ciudadanos, a la organización de los servicios asistenciales y a la investigación en ciencias de la salud entre otros aspectos.
"Esta nueva cultura debe incluir hábitos saludables que prevengan o reduzcan la enfermedad y la dependencia", destacó. En este sentido, valoró, por ejemplo, que la actividad física "puede reducir el sentimiento de aislamiento y soledad que se da entre las personas de edad y mejorar su agilidad física y mental".
Además, hizo referencia a otras medidas "innovadoras" que se están estudiando para facilitar la integración social de las personas de mayor edad, como la supresión de barreras y normas que impidan su trabajo voluntario o su prestación de servicios en ONG; jubilación gradual; formación continuada de mayores; medidas de salud laboral: programas de I+D sobre envejecimiento, entre otras.
En la misma línea la directora general de la OMS reiteró los efectos económicos que supone el envejecimiento sobre los sistemas sanitarios, especialmente en los países en vías de desarrollo. "Estos países envejecen antes de llegar a ricos, al contrario de lo que ocurre con los países desarrollados", destacó.
La OMS advierte que, además de luchar contra la desnutrición, las complicaciones del parto y las enfermedades infecciosas como el VIH, el paludismo o la tuberculosis, estos países deberán enfrentarse a las enfermedades no transmisibles, que provocan el 59% de todas las muertes en todo el mundo.
A modo de conclusión, Brundtland se mostró partidaria de favorecer la prevención de las enfermedades y la adopción de medidas a temprana edad que mejoren la salud y el bienestar a lo largo de toda la vida, así como políticas de reducción de la pobreza y la desnutrición.
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/ Publicado el 30 de abril de 2002
Según la OMS
El coste de la asistencia médica a las personas mayores aumentará más de un 40% en 50 años
La Dra. Gro Harlem Brundtland apuesta por la prevención de las enfermedades y la adopción de medidas a temprana edad que mejoren la salud y el bienestar a lo largo de toda la vida.
Autor/a: Editorial Jano On Line
Fuente: Jano On-line