En el citado país se emplea para tratar la diarrea y para prevenir la neumonía. En su investigación, los autores incluyeron a niños de 2 a 23 meses ingresados en un hospital a causa de neumonía grave. La administración de cinc o placebo tuvo lugar en la primera hora después de que tomaran antibióticos.
Los niños que recibieron el cinc experimentaron una mejoría más rápida en su función pulmonar y en los niveles de oxígeno. La gravedad de la enfermedad también mejoró de forma más rápida entre este grupo, que, además, recibieron el alta hospitalaria un día antes que los del grupo placebo.
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The Lancet
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