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Publicado el 29 de noviembre de 2004

El 40% de las recaídas tabáquicas se producen por estados emocionales negativos en los fumadores

El 40% de las recaídas tabáquicas se producen por los estados emocionales negativos de la persona, mientras que un 20% se deben a las presiones sociales a fumar. En este sentido, los expertos recomiendan abordar las recaídas con tratamientos eficaces y una adecuada prevención, según pusieron de manifiesto durante el IV Congreso Nacional sobre Prevención y Tratamiento del Tabaquismo (CNPT), celebrado en Barcelona.

Según estudios, los índices de éxito de la deshabituación tabáquica se sitúan alrededor del 15 al 30%, en el caso de aplicar los tratamientos adecuados.

El Dr. Francisco Camarelles, coordinador del Grupo de Abordaje de Tabaquismo de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), explicó que los fumadores no abandonan el tabaco por efectos relacionados con la nicotina como relajación, estimulación o control del peso; por aspectos psicológicos y sociales como el control de la angustia o el estado de ánimo.

Además, este especialista destacó que la mayoría de las recaídas se producen tempranamente en el proceso de abandono y están relacionadas con los síntomas del síndrome de abstinencia, informó el laboratorio GlaxoSmithKline (GSK).

Según el Dr. Camarelles, "los profesionales sanitarios deberían ofrecer tratamientos preventivos de las recaídas en los fumadores que estén basados fundamentalmente la revisión de los beneficios del abandono, y la ayuda a resolver problemas que surjan después". Estas intervenciones podrían hacerse en forma de visitas clínicas programadas, llamadas telefónicas o contactos entre medico y paciente.

Por su parte, el Dr. Fernando Rodríguez de Fonseca, coordinador nacional de la Red de Tratamientos Adictivos y Director Gerente de la Fundación Instituto Mediterráneo para el Avance de la Biotecnología y la Investigación Sanitaria (IMABIS), afirmó que "la adicción al tabaco se basa en la potencia farmacológica de la nicotina como estimulador del sistema de recompensa". Además, en el humo del tabaco hay inhibidores muy potentes de la enzima monoamino oxidasa B, que es responsable de la degradación de neurotransmisores cerebrales.

Según este experto, "si hay una falta de nicotina porque no se ha consumido tabaco, se produce una carencia motivacional importante (estado afectivo negativo) acompañada de irritabilidad". La complejidad de los sistemas implicados en la recaída implica que ninguna estrategia farmacológica podrá ser efectiva en todos los casos, por lo que se abre la necesidad de ampliar el arsenal terapéutico, precisó.

El tabaquismo es una enfermedad crónica que afecta a más de 1.000 millones de personas en todo el mundo, y que en España provoca cerca de 60.000 muertes al año, según expertos.

Webs Relacionadas
semFYC
http://www.semfyc.es/
GlaxoSmithKline
http://www.gsk.com/