Los autores comprobaron que los ultrasonidos incrementaron la eficiencia del t-PA para disolver los trombos en un 63%. Asimismo, el procedimiento parece reducir el riesgo de hemorragia cerebral asociada al uso del t-PA.
En el estudio se observó, en un grupo de 63 pacientes que el t-PA solo consiguió disolver los trombos en un tercio de los casos en dos meses, mientras que combinado con ultrasonidos lo logró en la mitad de otro grupo de 63 pacientes.
Webs Relacionadas
University of Texas Health Science Center at Houston
http://www.uth.tmc.edu/
New England Journal of Medicine
http://content.nejm.org/