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Publicado el 17 de agosto de 2004

Pacientes con insuficiencia coronaria estable

Ejercicio vs. angioplastia intraluminal coronaria

Un plan de ejercicio programado, logra resultados en algunos aspectos similares y en otros superiores al tratamiento con angioplastia con stent.

Autor/a: Dres. Hambrecht R, Walther C, Mobius-Winkler S.

Fuente: Circulation. 2004 Mar 23;109(11):1371-8. Epub 2004 Mar

Este artículo tiene por objeto establecer el beneficio de la angioplastia intraluminal coronaria (AIC) en los pacientes con angina estable que se manifiesta durante el ejercicio solamente.

Comentario del Editor: En este trabajo, pacientes con angina estable y lesión > 75%, pero no muy severa de una arteria coronaria principal fueron divididos en forma aleatoria a AIC con stent o ejercicio programado durante 12 meses. Al término de ese período se observó que los pacientes del grupo ejercicio tuvieron en forma significativa menores complicaciones, mejor respuesta al ejercicio y menores costos que los pacientes asignados a AIC. La sintomatología mejoró en ambos grupos en forma similar y en el grupo AIC la lesión blanco tratada mejoró significativamente como era previsible. Las observaciones fueron hechas en forma ciega.

Lo interesante de este estudio radica en que en este particular grupo de pacientes, se puede resolver su sintomatología y la limitación de su calidad de vida con un plan de ejercicio programado, lográndose resultados en algunos aspectos similares y en otros superiores al tratamiento con AIC. Es importante tener en cuenta la reducción de los costos logrados con el ejercicio programado, que es un factor crítico en los planes de salud. El otro aspecto a tener en cuenta es que el paciente evita ser sometido a un tratamiento invasivo con todas las implicaciones físicas y sicológicas que éste posee.

La superioridad de los parámetros físicos y respiratorios observados en el grupo de ejercicio programado respecto al grupo AIC está indicando que estos pacientes tienen una fuerte tendencia a una vida sedentaria. Sería interesante ver que pasa si los pacientes sometidos a AIC más un plan bien controlado de ejercicios programados, logran equilibrar los resultados con el grupo que solamente recibió ejercicio programado. De todas maneras los costos siempre van a ser significativamente superiores con la AIC.

El artículo da para varias reflexiones, quizás la más importante sea que antes de realizar una AIC en un paciente con angina estable al ejercicio y lesión no muy crítica de un vaso, conviene pensarlo dos veces. La otra reflexión es que la AIC sola no basta para poner al paciente en óptimas condiciones y es necesario implantar un programa de ejercicio programado.

Métodos

Un total de 101 hombres de sexo masculino de 70 o más años de edad con insuficiencia coronaria y lesión de un vaso de más del 75%, participaron en este estudio. Los pacientes tenían angina grado I a III al ejercicio documentada por electrocardiograma o imagen con tecnesio 99. Se excluyeron de este protocolo las lesiones de tronco, las lesiones críticas de la arteria coronaria descendente anterior, la fracción de eyección < 40%, o situaciones que hacían dificultosa la prueba ergométrica.

Los pacientes fueron distribuidos en forma aleatoria y en doble ciego a un tratamiento con AIC con stent (más antiagregantes plaquetarios antes y hasta 4 semanas después del tratamiento) o a un entrenamiento de ejercicio durante 12 meses. Los pacientes asignados a ejercicio fueron sometidos las 2 primeras semanas a 6 sesiones de ejercicio de 10 minutos cada una sobre bicicleta ergométrica al 70% de la máxima frecuencia cardíaca limitada por los síntomas. Este período terapéutico fue intrahospitalario. Seguidamente a los pacientes se les pidió efectuar ejercicio en bicicleta ergométrica durante 20 minutos diarios más una sesión grupal semanal de 60 minutos.
Ambos grupos fueron similares en las variables analizadas.

Resultados

El 70% de los pacientes sometidos a AIC quedaron libres de complicaciones contra el 88% de los pacientes sometidos a ejercicio programado (P = 0,023). En ambos grupos hubo una similar mejoría sintomática de la angina. En los pacientes sometidos a ejercicio programado la tolerancia máxima al ejercicio mejoró en 20% y el umbral isquémico se elevó en un 30%. En el grupo sometido a AIC solamente se observó mejoría en el umbral isquémico.

Como era previsible, en el grupo AIC se produjo una mejoría significativa de la estenosis del vaso tratado y esto no se observó en el grupo de ejercicio programado.
El costo de un año de tratamiento para el grupo de ejercicio programado fue de $3708 y para el grupo AIC fue de $6086 (P < 0,001).
En conclusión, en los pacientes con angina estable al ejercicio y lesión de un solo vaso un plan de ejercicio programado, logra resultados en algunos aspectos similares y en otros superiores al tratamiento de angioplastia con stent.

Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.