En la década de 1970 distintos estudios epidemiológicos demostraron que en una madre embarazada epiléptica era la enfermedad mas que la medicación anticonvulsiva durante el embarazo la que ocasionaba un síndrome en sus recién nacidos caracterizados por: malformaciones mayores, retardo del crecimiento e hipoplasia de los dedos y la porción central de la cara.
Un grupo de médicos norteamericanos publicaron recientemente, datos que indican que es la medicación anticonvulsiva, mas que la enfermedad materna la que ocasiona este problema.
Estos investigadores estudiaron 3 grupos de recién nacidos: uno con exposición intrauterina a anticonvulsivantes, otro con madres epilépticas pero que no recibieron anticonvulsivantes durante el embarazo, y un tercer grupo de madres no epilépticas que actuaba como control.
Los hallazgos del estudio demostraron que aquellos fetos expuestos a una droga anticonvulsiva en el útero tenían una mayor frecuencia de embriopatía relacionada con los fetos de madres epilépticas no medicados y los controles normales. La incidencia de embriopatía era de 20.6% y aumentaba si la medicación materna requería dos drogas a un 28%.
Publicado el 2 de agosto de 2001
Epilepsia materna y teratogénesis
Efectos teratogénicos de la medicación antiepiléptica
En este estudio se demuestra que, contra lo que se creía, en el caso de las malformaciones que presentan los hijos de madres epilépticas, su origen se relaciona con la medicación que recibió la embarazada.
Fuente: New Eng. J. Med. 2001, 344, 1132
En la década de 1970 distintos estudios epidemiológicos demostraron que en una madre embarazada epiléptica era la enfermedad mas que la medicación anticonvulsiva durante el embarazo la que ocasionaba un síndrome en sus recién nacidos caracterizados por: malformaciones mayores, retardo del crecimiento e hipoplasia de los dedos y la porción central de la cara.
Un grupo de médicos norteamericanos publicaron recientemente, datos que indican que es la medicación anticonvulsiva, mas que la enfermedad materna la que ocasiona este problema.
Estos investigadores estudiaron 3 grupos de recién nacidos: uno con exposición intrauterina a anticonvulsivantes, otro con madres epilépticas pero que no recibieron anticonvulsivantes durante el embarazo, y un tercer grupo de madres no epilépticas que actuaba como control.
Los hallazgos del estudio demostraron que aquellos fetos expuestos a una droga anticonvulsiva en el útero tenían una mayor frecuencia de embriopatía relacionada con los fetos de madres epilépticas no medicados y los controles normales. La incidencia de embriopatía era de 20.6% y aumentaba si la medicación materna requería dos drogas a un 28%.