La ApoA-1 Milano difiere de la Apoa-1 en que la cisteína en posición 173 de la molécula ha sido sustituida por arginina. Esto produce grandes partículas de ApoA-1 que tienen la característica de ser muy activas en remover la LDL colesterol. La hipótesis del trabajo es que las infusiones semanales de la forma recombinante de la ApoA-1 Milano designada comercialmente como ETC-216 podría reducir la evolución de las placas ateromatosas en pacientes con síndromes coronarios agudos.
Métodos
De un total de 123 pacientes con síndromes coronarios agudos, 47 de ellos completaron el protocolo. Estos pacientes fueron distribuidos en forma aleatoria y doble ciego a recibir 5 infusiones semanales de placebo o de ETC-216 (Esperion Therapeutics Inc. Ann Arbor, Michigan) en dosis de 15 mg/kg o de 45 mg/kg. Se efectuó ecografía intravascular (IVUS) con múltiples cortes transversales para precisar los espesores de la placa y el diámetro de la luz de los vasos coronarios al inicio y a las 5 semanas del tratamiento. El catéter de ecografía tenía adosado un dispositivo que le permitía una retirada constante de 0,5 mm por segundo dentro de la arteria en la zona a estudiar. Durante todo este período los pacientes no modificaron el tratamiento que recibían con otros agentes inclusive hipolipemiantes. El criterio de valoración primaria fue el cambio en la evolución de los ateromas.
Resultados
Se analizaron con un programa computarizado 4016 cortes transversales de los vasos coronarios en la zona de los ateromas. Dos pacientes tuvieron reacciones gastrointestinales adversas que obligaron a suspender el tratamiento.
Comparado con la determinación basal, el porcentaje medio de volumen de ateroma se redujo en -1,06% (3,17%) en el grupo ETC-216 (95% IC, -1.53% a -0,34%; p = 0,02) (figura). En forma opuesta en el grupo placebo el volumen del ateroma creció aunque sin diferencia significativa respecto a los valores basales.
En conclusión el complejo de fosfolípidos recombinante de la ApoA-I Milano designado como ETC-216 produjo al cabo de 5 semanas de tratamiento una reducción significativa de la aterosclerosis coronaria según determinaciones por ecografía intravascular. Estos resultados son de mayor efectividad tanto en magnitud como en el tiempo comparados con los tratamientos convencionales. Se requieren estudios más extensos de fase III para confirmar dichos hallazgos.

Figura. Corte transversal de arteria coronaria a nivel de la placa de ateroma mostrando la reducción de la superficie correspondiente a la placa.
MEE: membrana elástica interna. Esquema basado en imágenes de IVUS del trabajo original de los autores.
Artículo comentado por el Dr. Ricardo Ferreira, editor responsable de IntraMed en la especialidad de Cardiología.