El crecimiento tumoral y la metástasis dependen del suministro sanguíneo y la formación de vasos sanguíneos. La angiogénesis, en consecuencia, representa un blanco prometedor para la terapia contra el cáncer. La endostatina es uno de los factores antiangiogénicos más potentes y se ha demostrado que inhibe la angiogénesis y el crecimiento tumoral en una variedad de modelos in vivo.
A partir de un reciente estudio, se evaluaron los efectos de la endostatina sobre el carcinoma folicular humano xenoinjertado (FTC) en un ratón desnudo. Los resultados demostraron que la endostatina recombinante inhibe significativamente el crecimiento de los xenoinjertos FTC. Por otra parte, los investigadores pudieron establecer una linea celular del FTC expresada por la endostatina (FTC-BmEndo) utilizando una perspectiva de transferencia genética mediada por retrovirus.
Se encontró que el crecimiento in vivo de las células FTC-BmEndo estuvo significativamente inhibido, comparado con el de las células FTC parentales, mientras ambas líneas crecieron de la misma forma in vitro. El alto nivel de expresión de la endostatina dentro de los tumores FTC-BmEndo quedó evidenciada por coloración inmunohistoquímica, simultáneamente con una densidad reducida en los microvasos.
El nivel sistémico del factor de crecimiento endotelial vascular fue significativamente menor en ratones portadores de tumores FTC-BmEndo que en aquellos portadores de tumores FTC parentales.
A través del uso de 2 perspectivas distintas, llamadas proteína de endostatina recombinante y estrategia terapéutica genética, el estudio demostró que la endostatina podría ser eficaz en la supresión del crecimiento del FTC humano en ratones inmunodeficientes.