La presión intraocular (PIO) elevada continúa siendo el factor de riesgo conocido más importante para el desarrollo y progresión de daños glaucomatosos. La exactitud en la toma de los valores de la presión intraocular es crucial en las decisiones en cuanto a su manejo. Muchas pacientes, usuarios habituales de corbatas, la utilizan durante la medición de la PIO. La hipótesis de los autores es que esto puede aumentar la PIO, a través de un incremento en la presión venosa epiescleral.
Además, si el uso de la corbata es habitual, podría ocasionar un incremento sostenido en la PIO y predisponer el desarrollo de una neuropatía óptica glaucomatosa, representando al menos un factor de riesgo que puede llegar a confundir la exactitud de la medición de la PIO. Las mediciones de la PIO fueron realizadas con tonometría de aplanación de Goldmann.
Pacientes y Métodos
Se seleccionaron 40 personas, varones, que tuvieron una agudeza visual con corrección de 20/60 o mejor. Fueron excluidas de este estudio, las personas con inflamación o infección en alguno de sus ojos, estrabismo, cirugía filtrante previa o algún otro trastorno no glaucomatoso que afectara el campo visual.
Las personas normales tuvieron una PIO = 21 mmHg tomada con tonometría de aplanación de Goldmann, apariencia normal de la papila en base a un examen clínico y una perimetría automatizada acromática normal. Se define "apariencia de papila normal" cuando la excavación vertical a la asimetría del disco es = 0.2, la relación excavación/radio la papila = 0.6 y presenta un anillo neurorretiniano intacto sin hemorragias peripapilares, marcas, palidez localizada o defectos en las fibras nerviosas.
Los índices de la perimetría automatizada acromática muestran un defecto promedio (DP) y una desviación estándar patrón corregida (DEPC) dentro del 95% de los límites confiables y el test de hemicampo de glaucoma resultó dentro de los límites normales. Los pacientes con glaucoma presentaron daño glaucomatoso del nervio óptico y disminución del campo visual acromático repetible asociado. La neuropatía óptica glaucomatosa se definió como una relación entre excavación/asimetría de papila > 0.2, anillo neurorretiniano adelgazado, marcas, excavación o defecto en las fibras nerviosas.
Se les instiló, previo a la tonometría, una gota en cada ojo de una solución de fluoresceína 0,25% y oxibuprocaína 0,5% y se realizó el estudio a todos los sujetos en la posición de cabeza primaria y por el mismo examinador. Se realizaron dos lecturas consecutivas de la PIO de cada ojo, con el cuello de la camisa abierto. Se realizó una nueva medición 3 minutos después de haberse abotonado el cuello de la camisa y ajustado la corbata hasta sentir una molestia tenue. Luego, se solicita a los sujetos que participan en el estudio que retiren sus corbatas y desabrochen los cuellos de sus camisas, 3 minutos después se vuelven a realizar las mediciones de la PIO.
Artículo comentado y traducido por el Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de Oftalmología.
Publicado el 26 de agosto de 2003
Presión intraocular
Efecto del ajuste de la corbata sobre la presión intraocular
La conclusión a la que llegan los autores es que el ajuste de la corbata incrementa la presión intraocular tanto en personas normales como en pacientes con glaucoma.
Autor/a: Dres. Teng C, Gurses-Ozden R, Liebmann JM, Tello C, Ritch R.
Fuente: Br J Ophthalmol. 2003 Aug;87(8):946-8.
La presión intraocular (PIO) elevada continúa siendo el factor de riesgo conocido más importante para el desarrollo y progresión de daños glaucomatosos. La exactitud en la toma de los valores de la presión intraocular es crucial en las decisiones en cuanto a su manejo. Muchas pacientes, usuarios habituales de corbatas, la utilizan durante la medición de la PIO. La hipótesis de los autores es que esto puede aumentar la PIO, a través de un incremento en la presión venosa epiescleral.
Además, si el uso de la corbata es habitual, podría ocasionar un incremento sostenido en la PIO y predisponer el desarrollo de una neuropatía óptica glaucomatosa, representando al menos un factor de riesgo que puede llegar a confundir la exactitud de la medición de la PIO. Las mediciones de la PIO fueron realizadas con tonometría de aplanación de Goldmann.
Pacientes y Métodos
Se seleccionaron 40 personas, varones, que tuvieron una agudeza visual con corrección de 20/60 o mejor. Fueron excluidas de este estudio, las personas con inflamación o infección en alguno de sus ojos, estrabismo, cirugía filtrante previa o algún otro trastorno no glaucomatoso que afectara el campo visual.
Las personas normales tuvieron una PIO = 21 mmHg tomada con tonometría de aplanación de Goldmann, apariencia normal de la papila en base a un examen clínico y una perimetría automatizada acromática normal. Se define "apariencia de papila normal" cuando la excavación vertical a la asimetría del disco es = 0.2, la relación excavación/radio la papila = 0.6 y presenta un anillo neurorretiniano intacto sin hemorragias peripapilares, marcas, palidez localizada o defectos en las fibras nerviosas.
Los índices de la perimetría automatizada acromática muestran un defecto promedio (DP) y una desviación estándar patrón corregida (DEPC) dentro del 95% de los límites confiables y el test de hemicampo de glaucoma resultó dentro de los límites normales. Los pacientes con glaucoma presentaron daño glaucomatoso del nervio óptico y disminución del campo visual acromático repetible asociado. La neuropatía óptica glaucomatosa se definió como una relación entre excavación/asimetría de papila > 0.2, anillo neurorretiniano adelgazado, marcas, excavación o defecto en las fibras nerviosas.
Se les instiló, previo a la tonometría, una gota en cada ojo de una solución de fluoresceína 0,25% y oxibuprocaína 0,5% y se realizó el estudio a todos los sujetos en la posición de cabeza primaria y por el mismo examinador. Se realizaron dos lecturas consecutivas de la PIO de cada ojo, con el cuello de la camisa abierto. Se realizó una nueva medición 3 minutos después de haberse abotonado el cuello de la camisa y ajustado la corbata hasta sentir una molestia tenue. Luego, se solicita a los sujetos que participan en el estudio que retiren sus corbatas y desabrochen los cuellos de sus camisas, 3 minutos después se vuelven a realizar las mediciones de la PIO.
Artículo comentado y traducido por el Dr. Martín Mocorrea, editor responsable de Intramed en la especialidad de Oftalmología.