FALTA AGREGAR FIGURA
Comentario del Editor: en 1987 Rashkind publicó su primera experiencia con el desarrollo de un doble paraguas para el cierre del ductus arterioso permeable (DAP). La técnica se difundió rápidamente, pero su costo elevado y una tasa de cortocircuito residual que en algunos casos llegaba al 35%, determinó la búsqueda de técnicas alternativas.
En 1992 se publicaron las primeras experiencias utilizando espirales (coils) de Gianturco, liberados a través de catéteres introducidos por la arteria femoral (Figura). Estos espirales tienen un núcleo metálico y fibras de Dacron de alto poder trombogénico.
En 1998 se inicia el uso del Amplatzer, un dispositivo con forma de hongo, expandible, de diferentes tamaños. Posee un mecanismo de anclaje seguro, de fácil manipulación con capacidad de recapturación y reposición y puede utilizarse en la mayoría de los DAP. Su versatilidad determinó que también se lo empleara para el cierre de comunicaciones interauriculares.
Los autores de este artículo comparan los resultados del empleo de la colocación de múltiples espirales versus el Amplatzer.
Métodos
Entre 2000 y 2003 se efectuaron cierres de DAP en 138 pacientes. Para la colocación de múltiples espirales, el primer espiral debía ser 2 a 2,5 veces más ancho que el diámetro del ductus. Este espiral servía de base para el anclaje de los restantes. La colocación de los espirales se hizo tanto por vía aórtica como pulmonar.
Para la colocación del Amplatzer, se utilizaron dispositivos 2 mm mayores que el diámetro del ductus y siempre por la vía de la arteria pulmonar.
Resultados
Se logró un éxito inicial del 95% en la totalidad de los pacientes y en el seguimiento alejado se alcanzó el cierre definitivo del DAP en el 89,5% y el 96% de los pacientes con espiral y Amplatzer respectivamente (P = NS).
La técnica con espirales múltiples produjo un tiempo de colocación significativamente mayor que el Amplatzer (96±46 vs 71±28 minutos; P<0.03), pero no prolongó la exposición fluoroscópica.
El costo del procedimiento fue significativamente inferior con los espirales que con el Amplatzer (1.389 ± 168 vs 3.811± 38 €; P< 0.0001).
En las series presentadas por estos autores, excepto el mayor tiempo que insumió el procedimiento con los espirales, no hubo diferencias entre ambas técnicas respecto a los resultados y la desaparición del cortocircuito. Por ultimo, la técnica de los espirales fue significativamente más económica que el Amplatzer.
Figura. A: la flecha indica el ductus con pasaje de sangre de la aorta a la arteria pulmonar. B: se observan los espirales posicionados en el ductus y el cierre completo del cortocircuito ya que no hay pasaje de contraste a la arteria pulmonar.
Traducción y resumen objetivo: Dr. Ferreira
Published on May 22, 2007
Ductus
Dos métodos intraluminales para el cierre del ductus arterioso persistente
Se compara en este trabajo el empleo de espirales múltiples vs. el Amplatzer para el cierre del ductus arterioso persistente.
Author: Santoro G, Cappelli Bigazzi C, Palladino MT, et al
Fuente: Comparison of Percutaneous Closure of Large Patent Ductus Arteriosus by Multiple Coils Versus the Amplatzer Duct Occluder Device. Am J Cardiol 2004;94:252–255
FALTA AGREGAR FIGURA
Comentario del Editor: en 1987 Rashkind publicó su primera experiencia con el desarrollo de un doble paraguas para el cierre del ductus arterioso permeable (DAP). La técnica se difundió rápidamente, pero su costo elevado y una tasa de cortocircuito residual que en algunos casos llegaba al 35%, determinó la búsqueda de técnicas alternativas.
En 1992 se publicaron las primeras experiencias utilizando espirales (coils) de Gianturco, liberados a través de catéteres introducidos por la arteria femoral (Figura). Estos espirales tienen un núcleo metálico y fibras de Dacron de alto poder trombogénico.
En 1998 se inicia el uso del Amplatzer, un dispositivo con forma de hongo, expandible, de diferentes tamaños. Posee un mecanismo de anclaje seguro, de fácil manipulación con capacidad de recapturación y reposición y puede utilizarse en la mayoría de los DAP. Su versatilidad determinó que también se lo empleara para el cierre de comunicaciones interauriculares.
Los autores de este artículo comparan los resultados del empleo de la colocación de múltiples espirales versus el Amplatzer.
Métodos
Entre 2000 y 2003 se efectuaron cierres de DAP en 138 pacientes. Para la colocación de múltiples espirales, el primer espiral debía ser 2 a 2,5 veces más ancho que el diámetro del ductus. Este espiral servía de base para el anclaje de los restantes. La colocación de los espirales se hizo tanto por vía aórtica como pulmonar.
Para la colocación del Amplatzer, se utilizaron dispositivos 2 mm mayores que el diámetro del ductus y siempre por la vía de la arteria pulmonar.
Resultados
Se logró un éxito inicial del 95% en la totalidad de los pacientes y en el seguimiento alejado se alcanzó el cierre definitivo del DAP en el 89,5% y el 96% de los pacientes con espiral y Amplatzer respectivamente (P = NS).
La técnica con espirales múltiples produjo un tiempo de colocación significativamente mayor que el Amplatzer (96±46 vs 71±28 minutos; P<0.03), pero no prolongó la exposición fluoroscópica.
El costo del procedimiento fue significativamente inferior con los espirales que con el Amplatzer (1.389 ± 168 vs 3.811± 38 €; P< 0.0001).
En las series presentadas por estos autores, excepto el mayor tiempo que insumió el procedimiento con los espirales, no hubo diferencias entre ambas técnicas respecto a los resultados y la desaparición del cortocircuito. Por ultimo, la técnica de los espirales fue significativamente más económica que el Amplatzer.
Figura. A: la flecha indica el ductus con pasaje de sangre de la aorta a la arteria pulmonar. B: se observan los espirales posicionados en el ductus y el cierre completo del cortocircuito ya que no hay pasaje de contraste a la arteria pulmonar.
Traducción y resumen objetivo: Dr. Ferreira