Científicos de la Universidad de California, San Diego (Estados Unidos), han hallado indicios en los cerebros de las personas con depresión que ayudarían a explicar por qué tantos pacientes deprimidos también sufren dolor crónico.
Imágenes cerebrales mostraron que las personas con depresión tienen más actividad en regiones del cerebro relacionadas con las emociones cuando anticipan o experimentan dolor, según revelan los investigadores en “Archives of General Psychiatry”.
El equipo de Irina Strigo informó a los voluntarios 8 segundos antes de que iban a experimentar una sensación dolorosa, que consistía en el contacto en el brazo con un dispositivo lo suficientemente caliente como para causar dolor breve, pero no lesión. Los investigadores evaluaron a 15 personas de unos 25 años diagnosticadas de depresión pero que no estaban tomando medicación para tratar la enfermedad. Las imágenes por resonancia magnética de sus cerebros se compararon con las de 15 sujetos similares pero sin depresión.
Si bien anticipaban el dolor, las personas con depresión registraban más actividad en el circuito cerebral involucrado en el procesamiento de emociones, en comparación con los controles. Durante los cinco segundos que su brazo era tocado con el dispositivo caliente, sus cerebros continuaron mostrando una mayor activación en las zonas emocionales. Pero al mismo tiempo, las redes cerebrales normalmente involucradas en el alivio del dolor estaban menos activas en las personas deprimidas que en el resto de los participantes.
"Si una persona tiene dolor crónico junto con depresión, se trata de un trastorno muy debilitante. Esta enfermedad es muy difícil de tratar, la discapacidad es mucho mayor y el coste del tratamiento muy elevado", concluye los autores.