Las nuevas directrices para las mamografías en mujeres entre 40 y 49 años sugieren que cualquier decisión de someterse al examen debería ser el resultado de un acuerdo entre la paciente y el médico.
Las directrices provienen del American College of Physicians (ACP), uno de los varios grupos médicos que han formulado intervalos ideales para evaluaciones por mamografía del cáncer de mama, y se han publicado en “Annals of Internal Medicine”.
"Espero que las nuevas directrices permiten a las mujeres tener conversaciones en la que valoren los riesgos y beneficios particulares de una mamografía", comentó la Dra. Lynne Kirk, presidenta del ACP.
Estas conversaciones, idealmente, debería incluir el historial familiar de cáncer de mama, si la mujer ha tenido una biopsia anterior de mama para determinar la presencia de cáncer, así como otros factores, agregó la Dra. Kirk.
"No habíamos hecho aún una recomendación específica para las mujeres entre 40 y 49 años", dijo. "Habíamos recomendado que las mujeres mayores de 50 se las hicieran cada año o cada dos años".
Entre los riesgos de la mamografía para las mujeres más jóvenes está la posibilidad de ansiedad innecesaria si el resultado de la prueba no es concluyente y se envía a la paciente a una biopsia y esa biopsia arroja un resultado falso positivo, sostuvo la Dra. Kirk. "El riesgo es ciertamente mucho más alto en las mujeres de bajo riesgo entre 40 y 49", señaló.
El comité del colegio que está a cargo de redactar las directrices revisó 117 estudios para evaluar la evidencia sobre los riesgos y beneficios de la mamografía para las mujeres del grupo de edad en cuestión.
Las nuevas directrices no encajan con algunas recomendaciones emitidas por otros grupos médicos. En 2006, la American Cancer Society recomendó mamografías anuales para las mujeres a partir de los 40 años. De igual manera, la U.S. Preventive Services Task Force recomienda una mamografía de evaluación cada año o cada dos años para las mujeres a partir de los 40, con la salvedad de que no hay suficiente evidencia para especificar el mejor intervalo entre evaluaciones para las mujeres entre los 40 y los 49.
Annals of Internal Medicine 2007;146:511-515