Las pacientes diagnosticados y tratados que siguen con una dieta rica en carnes, grasa y cereales refinados tienen mayor riesgo de recidiva y muerte.
Los pacientes tratados por cáncer de colon en estadio III y con una alimentación típicamente occidental, rica en carnes, grasa y cereales refinados, podrían tener más riesgo de desarrollar recidivas de la enfermedad y de morir, según indica un grupo de científicos en un artículo publicado en "JAMA".
Varios estudios han relacionado los factores alimentarios con el riesgo de desarrollar cáncer de colon, aunque se ignora el efecto de la dieta sobre la evolución del paciente tras el diagnóstico, destaca el equipo dirigido por el Dr. Jeffrey A. Meyerhardt, del Dana-Farber Cancer Institute de Boston.
El estudio observacional incluyó a más de 1.000 pacientes con cáncer de colon en estadio III que participaron en un ensayo sobre quimioterapia adyuvante entre abril de 1999 y mayo de 2001. Los investigadores utilizaron cuestionarios para evaluar la dieta de los pacientes durante la quimioterapia y seis meses después de finalizar el tratamiento.
El cáncer de colon en estadio III, que es cuando la enfermedad alcanzó los nódulos linfáticos, se suele tratar con quimioterapia adyuvante, que consiste en el tratamiento posterior a la cirugía para extirpar los tumores.
El análisis se concentró en los dos patrones alimentarios más importantes: la dieta occidental y el "patrón prudente", rico en frutas y verduras, pescado y pollo. Durante un período de seguimiento promedio de 5,3 años, 324 pacientes tuvieron recurrencia tumoral, que causó la muerte a 223 participantes. Veintiocho murieron sin recurrencia aparente. Los pacientes con un patrón alimentario occidental eran 3,25 veces más propensos a tener una recurrencia de cáncer o a morir por cualquier causa, comparados con aquellos menos propensos a seguir a ese tipo de dieta. En cambio, los pacientes con un patrón alimentario prudente no registraron un aumento ni una reducción del riesgo de recurrencia tumoral o de mortalidad.
Los resultados indican que la dieta rica en carne roja y elaborada, dulces, alimentos fritos y cereales refinados aumenta el riesgo de recurrencia tumoral y de muerte.
JAMA 2007;298:754-764