Casi no existen publicaciones que traten la incidencia de alteraciones mentales detectados en el consultorio de atención primaria situación en la Argentina. Los autores tradujeron y efectuaron la adaptación lingüística para la Argentina del sistema PRIME-MD, un instrumento para diagnóstico de alteraciones mentales diseñado en los EUA. La versión presentada demostró ser válida y confiable, según los diversos exámenes a que fue sometida. Por otro lado, la aceptación y comprensión del sistema por parte de los profesionales y los individuos entrevistados fue satisfactoria. La versión argentina del PRIME-MD puede ser una herramienta útil para estudios de tamizaje de alteraciones mentales en la atención primaria.
La presencia de alteraciones emocionales en pacientes que concurren a la consulta médica por motivos no psiquiátricos es motivo de estudio e interés cada vez más creciente. En algunos trabajos en que se investigaron alteraciones psiquiátricas como un todo, se informaron grados de prevalencia que oscilaron entre 16% a 43%, y en otros que buscaron identificar la presencia de síntomas depresivos, los que constituyen la condición psiquiátrica más frecuente, la prevalencia osciló entre 12% a 48%. Algunas publicaciones mostraron que más de un tercio de los pacientes que concurren a consultas de atención primaria muestran niveles substanciales de distrés psicológico y que entre el 10% y 29,5% podrían corresponder a diagnósticos específicos de depresión o ansiedad.
Si bien muchas alteraciones psiquiátricas no son detectadas adecuadamente por el médico general, con estimaciones de hasta el 50% de fallas en la identificación de las alteraciones mentales más comunes, y valores algo menores en las alteraciones del humor, es precisamente este profesional quien puede reconocer y tratar a una gran proporción de estos pacientes. Pese a que el número de estudios diseñados para evaluar los efectos de este reconocimiento es pequeño, algunos grupos realizaron ensayos al azar con el objeto de presentar los resultados de intervenciones dirigidas a mejorar la identificación de los casos por el médico general (aquéllos que han podido mostrar una evolución más favorable y corta en el grupo experimental que en el grupo control). S. W. Kenwick realizó una extensa revisión de estos aspectos.
A pesar de que son casi inexistentes en nuestro medio las publicaciones que presenten estadísticas o datos concretos sobre este tema, existe consenso entre los profesionales de la salud sobre la relevancia de este problema y de la necesidad de obtener, como mínimo, un diagnóstico de situación. Para ello, es esencial el desarrollo o la adaptación de instrumentos ya diseñados en otros países que nos permitan obtener estos datos, y a partir de ellos delinear procedimientos destinados a actuar sobre el problema.
Con este objetivo los autores desarrollar la versión argentina del PRIME-MD (PMD) y realizaron el análisis de validez, a fin de determinar la posibilidad de su utilización rutinaria en procedimientos de tamizaje en nuestro país. Esto ayudaría a obtener datos de prevalencia de alteraciones mentales en pacientes que concurren al consultorio de atención primaria, sin necesidad de la intervención de un especialista. El estudio se diseñó en varias etapas que consistieron en: traducción; determinación de equivalencia conceptual, semántica, operacional y funcional; administración del cuestionario; análisis de validez con un procedimiento similar al realizado en el estudio original; análisis de los datos y elaboración de conclusiones.
El PRIME-MD es un procedimiento diseñado para obtener un diagnóstico seguro y rápido de las alteraciones mentales que se observan con mayor frecuencia en atención primaria y permite resolver en parte dos de los tres mayores obstáculos con que se enfrentan los médicos generalistas en el campo de la salud mental: la incertidumbre respecto de cómo detectar e identificar los síntomas relevantes para el apropiado diagnóstico y las limitaciones de tiempo en las consultas; queda para otro ámbito de discusión, la capacitación de aquellos médicos que brindarán los cuidados sanitarios en la utilización de los recursos terapéuticos psiquiátricos (en particular la psicoeducación y el manejo de los psicofármacos), optimizando así las tres variables dependientes del profesional asistente.
Aproximadamente 3 de cada 4 pacientes que padecen de depresión o síntomas depresivos y consultan en atención primaria por estas manifestaciones psíquicas o por las quejas somáticas que usualmente las acompañan, no buscan ayuda inicialmente con profesionales de la salud mental sino en los médicos generalistas. Cabe entonces la propuesta que éste sea el ámbito donde se resuelvan una sustancial proporción de estas enfermedades, tal como lo es la hipertensión arterial, reservando al psiquiatra los casos de mayor complejidad y dificultad en su abordaje.
Publicado el 24 de septiembre de 2002
Sistema PRIME-MD
Diagnóstico de alteraciones mentales en atención primaria
Los autores tradujeron y efectuaron la adaptación lingüística para la Argentina del sistema PRIME-MD, un instrumento para diagnóstico de alteraciones mentales.
Autor/a: Dres.S. Bonicatto, P. Gargoloff, C. Tutor, S. Lucero, F. Güenaga, D.Torino
Casi no existen publicaciones que traten la incidencia de alteraciones mentales detectados en el consultorio de atención primaria situación en la Argentina. Los autores tradujeron y efectuaron la adaptación lingüística para la Argentina del sistema PRIME-MD, un instrumento para diagnóstico de alteraciones mentales diseñado en los EUA. La versión presentada demostró ser válida y confiable, según los diversos exámenes a que fue sometida. Por otro lado, la aceptación y comprensión del sistema por parte de los profesionales y los individuos entrevistados fue satisfactoria. La versión argentina del PRIME-MD puede ser una herramienta útil para estudios de tamizaje de alteraciones mentales en la atención primaria.
La presencia de alteraciones emocionales en pacientes que concurren a la consulta médica por motivos no psiquiátricos es motivo de estudio e interés cada vez más creciente. En algunos trabajos en que se investigaron alteraciones psiquiátricas como un todo, se informaron grados de prevalencia que oscilaron entre 16% a 43%, y en otros que buscaron identificar la presencia de síntomas depresivos, los que constituyen la condición psiquiátrica más frecuente, la prevalencia osciló entre 12% a 48%. Algunas publicaciones mostraron que más de un tercio de los pacientes que concurren a consultas de atención primaria muestran niveles substanciales de distrés psicológico y que entre el 10% y 29,5% podrían corresponder a diagnósticos específicos de depresión o ansiedad.
Si bien muchas alteraciones psiquiátricas no son detectadas adecuadamente por el médico general, con estimaciones de hasta el 50% de fallas en la identificación de las alteraciones mentales más comunes, y valores algo menores en las alteraciones del humor, es precisamente este profesional quien puede reconocer y tratar a una gran proporción de estos pacientes. Pese a que el número de estudios diseñados para evaluar los efectos de este reconocimiento es pequeño, algunos grupos realizaron ensayos al azar con el objeto de presentar los resultados de intervenciones dirigidas a mejorar la identificación de los casos por el médico general (aquéllos que han podido mostrar una evolución más favorable y corta en el grupo experimental que en el grupo control). S. W. Kenwick realizó una extensa revisión de estos aspectos.
A pesar de que son casi inexistentes en nuestro medio las publicaciones que presenten estadísticas o datos concretos sobre este tema, existe consenso entre los profesionales de la salud sobre la relevancia de este problema y de la necesidad de obtener, como mínimo, un diagnóstico de situación. Para ello, es esencial el desarrollo o la adaptación de instrumentos ya diseñados en otros países que nos permitan obtener estos datos, y a partir de ellos delinear procedimientos destinados a actuar sobre el problema.
Con este objetivo los autores desarrollar la versión argentina del PRIME-MD (PMD) y realizaron el análisis de validez, a fin de determinar la posibilidad de su utilización rutinaria en procedimientos de tamizaje en nuestro país. Esto ayudaría a obtener datos de prevalencia de alteraciones mentales en pacientes que concurren al consultorio de atención primaria, sin necesidad de la intervención de un especialista. El estudio se diseñó en varias etapas que consistieron en: traducción; determinación de equivalencia conceptual, semántica, operacional y funcional; administración del cuestionario; análisis de validez con un procedimiento similar al realizado en el estudio original; análisis de los datos y elaboración de conclusiones.
El PRIME-MD es un procedimiento diseñado para obtener un diagnóstico seguro y rápido de las alteraciones mentales que se observan con mayor frecuencia en atención primaria y permite resolver en parte dos de los tres mayores obstáculos con que se enfrentan los médicos generalistas en el campo de la salud mental: la incertidumbre respecto de cómo detectar e identificar los síntomas relevantes para el apropiado diagnóstico y las limitaciones de tiempo en las consultas; queda para otro ámbito de discusión, la capacitación de aquellos médicos que brindarán los cuidados sanitarios en la utilización de los recursos terapéuticos psiquiátricos (en particular la psicoeducación y el manejo de los psicofármacos), optimizando así las tres variables dependientes del profesional asistente.
Aproximadamente 3 de cada 4 pacientes que padecen de depresión o síntomas depresivos y consultan en atención primaria por estas manifestaciones psíquicas o por las quejas somáticas que usualmente las acompañan, no buscan ayuda inicialmente con profesionales de la salud mental sino en los médicos generalistas. Cabe entonces la propuesta que éste sea el ámbito donde se resuelvan una sustancial proporción de estas enfermedades, tal como lo es la hipertensión arterial, reservando al psiquiatra los casos de mayor complejidad y dificultad en su abordaje.