Noticias médicas

Publicado el 15 de octubre de 2008

923 millones de personas subnutridas del mundo

Día Mundial de la Alimentación

Según la FAO, el calentamiento del planeta y el auge de los biocombustibles están amenazando ahora con aumentar aún más el número de personas hambrientas en las próximas décadas.

Hoy 16 de octubre se celebra una nueva edición del Día Mundial de la Alimentación, organizado por la FAO, que está dedicado a la seguridad alimentaria mundial y a los desafíos del cambio climático y la bioenergía.
 
Para los organizadores, la jornada "brinda la oportunidad de poner de relieve una vez más el flagelo que afecta a 923 millones de personas subnutridas del mundo". La mayoría de esas personas vive en las zonas rurales y el sector agrícola es su principal fuente de ingresos. Los progresos hacia la consecución del objetivo de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de reducir su número a la mitad para el año 2015 están estancado. Según la FAO, el calentamiento del planeta y el auge de los biocombustibles están amenazando ahora con aumentar incluso el número de personas hambrientas en los próximos decenios.
 
En palabras del director general de la FAO, Jacques Diouf, "el cambio climático tiene consecuencias para todos, pero las regiones más pobres ya están siendo sus primeras víctimas. Lo más probable es que la situación empeore en las próximas décadas. La peor parte corresponderá a los centenares de millones de personas vulnerables que padecen inseguridad alimentaria", caso de los pequeños los pequeños productores agrícolas y forestales, ganaderos y pescadores. "la mayor frecuencia de los fenómenos meteorológicos extremos –añade-, seguramente darán lugar a reducciones de la producción agropecuaria, con las consiguientes repercusiones negativas sobre el acceso a los alimentos".
 
Además, según el mensaje de Jacques Diouf, "el vertiginoso aumento de los precios de los productos alimentarios y de la energía en los tres últimos años ha hecho crecer, hasta el final de 2007, en 75 millones el número de personas que padecen hambre". Su discurso concluye subrayando que, "ahora más que nunca, el futuro del planeta depende de nuestra capacidad para sostener el desarrollo de la agricultura en los países más pobres".
 
Por su parte, el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pone de manifiesto que el Día Mundial de la Alimentación llega este año en un momento de crisis. "La agitación financiera mundial está agravando la preocupación por el aumento del costo de los alimentos y los combustibles, que ya ha sumido a 75 millones de personas en el abismo del hambre y la pobreza".
 
"Esta colosal tragedia humana –dice en su mensaje- se está produciendo en tanto luchamos por mantener la promesa formulada en el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio: reducir el hambre y la pobreza a la mitad para el año 2015. La situación sería suficientemente alarmante si se limitara a la cuestión del hambre, pero la generalizada escasez de alimentos desencadena otras amenazas, que van desde el malestar social hasta la degradación del medio ambiente, al tiempo que socava el bienestar de toda una generación, de la cual dependerá el mundo en el futuro".
 
"El Día Mundial de la Alimentación constituye una oportunidad para aprovechar este impulso estudiando el tema del cambio climático y la bioenergía en el contexto de la seguridad alimentaria mundial. Se trata de cuestiones de vida o muerte que debemos enfrentar con seriedad y decisión. En este Día Mundial de la Alimentación, insto a los gobiernos, las organizaciones y los ciudadanos a que forjen alianzas significativas para superar esos desafíos y de ese modo poder cumplir todos nuestros objetivos de desarrollo del Milenio, y, en última instancia, dar entrada a un mundo libre de hambre y pobreza", finaliza Ban Ki-moon.
 
Por otro lado, la organización Save the Children, ha declarado que el aumento de precios de los alimentos y los combustibles incrementará en 44 millones el número de personas que sufren malnutrición en todo el mundo, causando un daño irreparable a la salud de millones de niños.
 
La organización advirtió de que millones de los niños más pobres del mundo, que están sufriendo malnutrición, podrían enfrentarse con un futuro aún más incierto como consecuencia de las crisis financiera, de combustibles y de alimentos.
 
"Como resultado, de las tres grandes crisis que se han desatado en menos de un año, la mayoría de las familias en el mundo van tener más dificultades para alimentar a sus niños, para proporcionarles acceso a atención sanitaria y para mantenerles en la escuela", señaló el director general de Save the Children, Alberto Soteres, que afirmó también que el continente más afectado ha sido África. "Va a ser especialmente difícil para casi 1.000 millones de personas que están ya sufriendo malnutrición crónica y sobreviviendo en condiciones precarias", apuntó.
 

 

MACROENCUESTA EN 56 PAÍSES
Un 19% de la población no tuvo comida para poder alimentarse a diario en el último año

Una mujer somalí con varios fajos de billetes, por el alto precio de los alimentos. (Foto: Reuters) MARTA ARROYO

MADRID.- El aumento de los precios ha disparado la crisis alimentaria. La campaña 'Derecho a la alimentación. Urgente' denuncia que hay 75 millones de hambrientos más que en 2007, 923 millones en total. Con motivo del Día Mundial de la Alimentación, una encuesta sobre el impacto de la falta de alimentos, revela que, en el último año, un 19% de la población no ha tenido, 'frecuentemente o algunas veces', comida para alimentarse.

El sondeo, realizado por Sigma Dos, en colaboración con todas las compañías de Gallup Assotiation, en 56 países y con una muestra de 58.600 entrevistas, es uno de los mayores sobre el tema.

La encuesta sitúa en el número uno del 'top ten' de los países con mayor carestía de alimentos a Camerún. Más de la mitad de sus habitantes, el 55%, no ha tenido bastante comida el último año, porcentaje casi 10 veces mayor que la media del continente africano, (46%), si bien todos los entrevistados en este Estado eran del medio urbano.

En segundo lugar aparece Pakistán, con un 53% de población en esa misma situación, seguido de Nigeria (48%), Perú (42%), y Filipinas (40%).

Pero no sólo falta comida en el Tercer Mundo. Según este sondeo, hay países de Europa Central y del Este que superan la media mundial. En Rusia, una cuarta parte de la población (23%) tampoco comió lo suficiente en 2007. En Macedonia y Ucrania el porcentaje alcanzó el 21% y en Turquía, el 20%.

Más sorprendentes aún son los datos de Reino Unido. El 15% de los británicos reconoció no haber comido todos los días, la cifra más alta de la Unión Europea. Tras él se sitúan Grecia (13%) y Portugal (10%).

Idéntico resultado reveló la encuesta en EEUU, un 15% de cuyos habitantes declaró haber sufrido privaciones de comida en el último año.


Mapa sobre el impacto de la falta de alimentos

En el mismo grupo figuran Finlandia (7%), Alemania, Italia, Islandia y Suecia (4%) y Luxemburgo y Holanda (3%). Por delante de ellos están Dinamarca, Austria, Suiza y Noruega, con porcentajes insignificantes, según la encuesta.

La campaña 'Derecho a la Alimentación. Urgente' afirma que tras el incremento de los hambrientos está la subida del precio de los alimentos, que aumentó un 52% de media, llegando al 200% en algunos productos básicos como el arroz.

A la hora de buscar un culpable del alza de los precios, las ONG apuntan a las actuales políticas agrarias, "centradas en la rentabilidad", en lugar de garantizar el derecho a la alimentación.

La especulación con alimentos es otra de las causas del problema, según la campaña. "Cuando el 75% de las personas que pasan hambre trabaja en el mundo rural y cuando se generan alimentos para el doble de la población, se evidencia que la violación del derecho a la alimentación es un problema de acceso a los productos y recursos suficientes para satisfacer las necesidades de todos los habitantes del planeta", afirma.

En la misma línea se ha pronunciado Intermón Oxfam. La ONG destaca que unos 290 millones de personas se encuentran al borde de la pobreza por el encarecimiento de los alimentos y critica la respuesta de la comunidad internacional.

Como ejemplo, señala que, de los 12.300 millones de dólares comprometidos en junio por los países ricos para afrontar la crisis alimentaria, sólo se han desembolsado mil millones.

La cifra contrasta con los 700.000 millones que Estados Unidos ha comprometido para paliar la crisis financiera, máxime cuando, según Acción Contra el Hambre, con la mitad de lo que costó la T4 de Barajas, 3.049 millones de euros, se podría curar a los 19 millones de niños que sufren malnutrición aguda severa. Ante esta situación y, aprovechando que esta es la semana de lucha contra la pobreza, numerosas ONG reclaman que se aborde la crisis alimentaria desde su dimensión social, política, ambiental y nutricional.