El DARPP-32 se considera desde hace tiempo que juega un papel importante en la esquizofrenia, ya que interactúa con dos sustancias implicadas en la patología, la dopamina y el glutamato. Cuando la dopamina conecta con sus receptores en la superficie celular, se dispara una cadena de reacciones químicas que incluye la activación del DARPP-32; mientras que cuando es el glutamato el que interactúa con sus receptores, este compuesto se desactiva. Es sabido que el bloqueo de los receptores de la dopamina sirve para el tratamiento de los afectados, mientras que el bloqueo de los receptores del glutamato empeora los síntomas.
En este estudio, realizado por investigadores de las universidades Rockefeller y Cornell de Nueva York, estudiaron las autopsias cerebrales de 14 pacientes esquizofrénicos y las compararon con los órganos de los fallecidos que no tuvieron la patología. Los investigadores observaron que la mayoría de los afectados por la patología tenían niveles más bajos de DARPP-32 en la región cerebral del córtex prefrontal dorsolateral.
Aunque reconocen que se trata de una especulación, los investigadores sugieren que estos niveles bajos representan, de hecho, una respuesta de protección del cerebro para hacer frente a la hiperactividad del sistema dopaminérgico que se produce en la esquizofrenia.
Webs Relacionadas
The Rockefeller University
http://www.randburg.com/
Cornell University
http://www.rockefeller.edu/
Archives of General Psychiatry
http://archpsyc.ama-assn.org/subs/login.html