Los investigadores, del Texas Southwestern Medical Center, explican que investigaciones anteriores con roedores han mostrado que la cocaína impide al organismo reabsorber la noradrenalina, lo que provoca vasoconstricción y aumento de la presión arterial. Pero hay científicos que opinan que esta explicación es incompleta y existe poca evidencia que la apoye en animales vivos y seres humanos.
Lo que hicieron los autores del presente estudio fue administrar distintas dosis médicamente autorizadas de cocaína a 15 voluntarios sanos que nunca habían consumido esta droga. Se administró por infusión, vía intravenosa o esnifada. Después de cada dosis se midieron las cifras tensionales, el flujo sanguíneo en el antebrazo y las concentraciones plasmáticas de noradrenalina.
Encontraron que cuando la droga se administra directamente en una arteria provoca vasoconstricción, lo mismo que se había observado en estudios con roedores. Sin embargo, observaron que cuando se inhala por vía nasal, causa vasodilatación. En este caso, provoca el aumento de la presión arterial a través de la estimulación del corazón, aumentando la frecuencia y la carga cardíacas. Si este aumento de las cifras tensionales es grave o persistente puede dañar múltiples órganos vitales como el corazón, el cerebro y el riñón, señalan los autores.
"Ahora que conocemos los mecanismos, debemos enfocar nuestras estrategias en el uso de fármacos que afecten la estimulación simpática del corazón en lugar de medicaciones que tengan efecto sólo en los vasos sanguíneos", concluyen.
Publicado el 18 de marzo de 2002
Investigación
Descubierto el mecanismo por el que la cocaína incrementa la presión arterial
Investigadores estadounidenses publican en "Circulation" haber identificado el mecanismo por el cual la cocaína incrementa súbitamente la presión arterial y conduce en ocasiones a crisis hipertensivas potencialmente fatales.
Fuente: Circulation
Los investigadores, del Texas Southwestern Medical Center, explican que investigaciones anteriores con roedores han mostrado que la cocaína impide al organismo reabsorber la noradrenalina, lo que provoca vasoconstricción y aumento de la presión arterial. Pero hay científicos que opinan que esta explicación es incompleta y existe poca evidencia que la apoye en animales vivos y seres humanos.
Lo que hicieron los autores del presente estudio fue administrar distintas dosis médicamente autorizadas de cocaína a 15 voluntarios sanos que nunca habían consumido esta droga. Se administró por infusión, vía intravenosa o esnifada. Después de cada dosis se midieron las cifras tensionales, el flujo sanguíneo en el antebrazo y las concentraciones plasmáticas de noradrenalina.
Encontraron que cuando la droga se administra directamente en una arteria provoca vasoconstricción, lo mismo que se había observado en estudios con roedores. Sin embargo, observaron que cuando se inhala por vía nasal, causa vasodilatación. En este caso, provoca el aumento de la presión arterial a través de la estimulación del corazón, aumentando la frecuencia y la carga cardíacas. Si este aumento de las cifras tensionales es grave o persistente puede dañar múltiples órganos vitales como el corazón, el cerebro y el riñón, señalan los autores.
"Ahora que conocemos los mecanismos, debemos enfocar nuestras estrategias en el uso de fármacos que afecten la estimulación simpática del corazón en lugar de medicaciones que tengan efecto sólo en los vasos sanguíneos", concluyen.