Noticias médicas

Publicado el 18 de marzo de 2002

Riesgo cardiovascular

Poner en práctica las recomendaciones sobre manejo del infarto de miocardio aumenta la tasa de supervivencia

Investigadores estadounidenses desarrollan con éxito en varios hospitales una estrategia dirigida a mejorar el cumplimiento de las directrices del Colegio Americano de Cardiología.

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Según explican científicos estadounidenses en el último número de "JAMA", la atención al infarto de miocardio en su país dista bastante de lo que sería óptimo, pese a la gran cantidad de estudios que han demostrado la efectividad, basada en la evidencia, de distintos procedimientos y fármacos que aumentan significativamente las probabilidades de supervivencia de los pacientes.

Una decena de hospitales del área de Detroit ha ensayado una estrategia con el objetivo de mejorar la situación y, a tenor de los resultados obtenidos, ha sido satisfactoria y de ella se desprende una serie de recomendaciones.

Tal como escriben, mejorar el acceso de los pacientes a los fármacos, pruebas, procedimientos, consejo y seguimiento mejora sus probabilidades de sobrevivir.

Con la estrategia se intentaba con diferentes medios que los profesionales sanitarios se ajustarán todo lo posible a las directrices del Colegio Americano de Cardiología (ACC) sobre atención del infarto de miocardio. En los resultados se observa que incrementaron significativamente el porcentaje de pacientes que recibieron Aspirina (del 84 al 92%), bloqueadores beta (del 65 al 74%) y consejo antitabáquico (del 53 al 65%).

Los autores explican que el aumento en la proporción de pacientes que recibieron alguna de las terapias recomendadas fue extraordinario, lo que demuestra que se pueden llevar a cabo cambios positivos en los hospitales de cualquier tipo y tamaño.

Las terapias recomendadas, basadas en las directrices del ACC, en las que se centró el estudio fueron: administración de Aspirina en urgencias y tras el alta hospitalaria ara prevenir la formación de trombos, administración de bloqueadores beta para reducir arritmias, uso de inhibidores de la ECA para tratar el daño producido en el corazón, medición del colesterol tratamiento de los niveles elevados si es necesario, medición de la capacidad de bombeo del ventrículo izquierdo, cateterización cardíaca u otras pruebas diagnósticas en ciertos pacientes, angioplastia o bypass en pacientes seleccionados, consejo de cesación tabáquica, consejo dietético con énfasis en la reducción de la ingesta de grasas, y remitir al pacientes a rehabilitación ambulatoria.

Para poner todas estas recomendaciones en práctica se utilizaron herramientas de muy diverso tipo, desde formularios específicos para la solicitud de fármacos y pruebas diagnósticas, tarjetas de bolsillo para los médicos con información sobre las directrices y medicamentos recomendados, guías para el personal de enfermería acerca de su actividad diaria, folletos informativos para los pacientes, etc.

Webs Relacionadas
JAMA
http://jama.ama-assn.org/