Objetivo:
Evaluar a pacientes que han tenido un ictus para conocer el desarrollo subsecuente de demencia post ictal (DPI) y determinar si las características de la DPI retardada (DPIr) varían en el seguimiento a largo plazo.
Métodos:
Se siguieron por 4 años a pacientes sin demencia, 6 meses luego de presentar el ictus. La demencia fue diagnosticada por la Clasificación Internacional de Enfermedades-10 criterios; la etiología de la demencia se diagnosticó por el Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos y de la Comunicación y Enfermedad de Ictus/Alzheimer y los criterios de la Asociación de Desórdenes Relacionados y el Instituto Nacional de Desórdenes Neurológicos e Ictus/Association Internationale pour la Recherche et l'Enseignement en Neurosciences. Se repitieron anualmente las neuroimágenes y las pruebas neuropsicológicas.
Resultados:
Durante un período de 2 años, se inscribieron 191 pacientes con ictus. A finales del período de seguimiento, 41 pacientes (21,5%) habían desarrollado demencia. En el análisis de regresión Cox, la DPIr estaba asociada con atrofia cortical (tasa de riesgo [TR] = 3,4, 95% IC 1,5 a 7,9), edad (TR = 3,3, 95% IC 1,4 a 7,8), y lesiones isquémicas múltiples (TR = 2,5; 95% IC 1,2 a 4,8). El análisis de Kaplan-Meier mostró una diferencia significativa entre la incidencia de los subtipos de la DPIr (prueba log-rank; p = 0,002).
Conclusiones:
Durante los 4 años de seguimiento, la incidencia de demencia aumentó gradualmente, cambiando desde un cuadro tipo enfermedad de Alzheimer en los primeros años, a un cuadro tipo demencia vascular después en los años 2 a 4.