El aparato circulatorio tiene como finalidad hacer llegar la sangre con las sustancias nutritivas a los tejidos, y retirar de los mismos los deshechos para su posterior eliminación.
Las enfermedades del aparato circulatorio, especialmente la hipertensión arterial, a la que dedicaremos este capítulo, son un verdadero flagelo para las sociedades occidentales, tanto en lo que tiene que ver con su frecuencia, como con su repercusión socio-económica.
Como siempre esperamos que esta entrega les sea de utilidad, y aprovechamos para recordarles que estamos a sus órdenes para cualquier aclaración en el Foro “Farmacias”.
Atentamente,
Dr. Aurelio Fernández
Director Médico
afernand@uy.roemmers.com