Casi seis años después del inicio de la pandemia de Covid-19, los investigadores continúan identificando posibles efectos a largo plazo. Según un nuevo estudio publicado en Obstetrics & Gynecology, los niños expuestos in útero a la infección materna por Covid-19 presentaron un mayor riesgo de trastornos del neurodesarrollo hasta los 3 años de edad.
Antecedentes |
Investigaciones previas han vinculado las infecciones virales durante el embarazo con efectos neurológicos en los niños. Datos de registros nacionales han mostrado, por ejemplo, un aumento del riesgo de autismo, trastornos del estado de ánimo y esquizofrenia tras distintas infecciones maternas.
Aunque el SARS-CoV-2 no suele transmitirse al feto, los autores señalaron que igualmente podrían producirse efectos adversos en el desarrollo neurológico. Experimentos en animales han sugerido que la activación del sistema inmunológico durante la infección materna puede alterar el desarrollo cerebral fetal.
La activación inmunitaria materna parece ser la vía común de una “programación inmunológica cerebral” que puede volver a la descendencia más vulnerable a resultados adversos del neurodesarrollo, explicó la doctora Andrea Edlow, especialista en medicina materno-fetal del Massachusetts General Hospital y autora principal del estudio.
Edlow y sus coautores ya habían identificado un mayor riesgo de diagnósticos de trastornos del neurodesarrollo en niños de 12 y 18 meses expuestos a la infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo. Con este nuevo trabajo, los investigadores quisieron evaluar si la asociación persistía a edades más avanzadas de la infancia, como sugerían estudios observacionales más pequeños.
“Los niños recién están llegando a las edades en las que aparecen estos diagnósticos”, dijo Edlow. “Queríamos ver si la infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo se comporta como otras infecciones virales, que sí confieren un mayor riesgo de resultados adversos del neurodesarrollo, o si es diferente de alguna manera”.
Por qué importa |
La investigación se publica en un contexto de cambios en las recomendaciones federales sobre vacunación para personas embarazadas.
En mayo, el secretario del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, Robert F. Kennedy Jr., eliminó la vacuna contra el Covid-19 para personas embarazadas del calendario de inmunización de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).
Sin embargo, otras organizaciones, incluido el Colegio Estadounidense de Obstetras y Ginecólogos (editor de Obstetrics & Gynecology), continúan recomendando la vacuna durante el embarazo. Un estudio reciente publicado en JAMA encontró que la vacunación contra la Covic-19 se asoció con menores riesgos de enfermedad grave y parto prematuro. Aunque el estudio de Obstetrics & Gynecology no analizó el papel de la vacunación, los resultados sugieren un motivo adicional para que las personas embarazadas se protejan contra la infección por COVID-19.
Los hallazgos |
El estudio retrospectivo de cohortes incluyó más de 18.000 nacidos vivos atendidos en el sistema de salud Mass General Brigham entre marzo de 2020 y mayo de 2021, un período en el que se exigían pruebas de reacción en cadena de la polimerasa (PCR) a todas las personas embarazadas que ingresaban a las unidades de trabajo de parto y nacimiento, y cuando la mayoría de las pacientes aún no había sido vacunada.
• De los 18.124 nacimientos vivos, 861 bebés estuvieron expuestos a la infección materna por SARS-CoV-2.
• Alrededor del 16 % de los niños cuyas madres dieron positivo para Covid-19 durante el embarazo fueron diagnosticados con una afección del neurodesarrollo antes de los 3 años, en comparación con aproximadamente el 10 % de aquellos cuyas madres dieron negativo.
• Los diagnósticos más frecuentes fueron trastornos del habla y del lenguaje, trastorno del desarrollo de la función motora, trastorno del espectro autista y trastornos del desarrollo psicológico.
• Tras ajustar por variables de confusión —edad materna, raza y etnia, tipo de seguro y hospital, sexo del niño, parto prematuro y vacunación—, la exposición a la infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo se asoció con un 29 % más de probabilidades de que el niño presentara un trastorno del neurodesarrollo a los 3 años.
Los investigadores observaron que los varones tenían mayor riesgo que las mujeres, lo que coincide con investigaciones previas que muestran que la placenta masculina y el cerebro fetal masculino son más susceptibles a la activación inmunitaria materna. Además, el riesgo pareció ser mayor en quienes estuvieron expuestos a la infección materna durante el tercer trimestre del embarazo, lo que lo señala como una posible ventana de mayor susceptibilidad.
“El tercer trimestre es realmente crítico para el desarrollo cerebral”, explicó el doctor Roy Perlis, otro de los autores principales y psiquiatra del Massachusetts General Hospital. “Si bien solemos pensar que el desarrollo de los órganos ocurre antes en el embarazo, el tercer trimestre es una etapa de crecimiento neuronal masivo y formación de sinapsis”, añadió Perlis, editor asociado de JAMA.
No obstante, Brian Lee, PhD, profesor de epidemiología en la Universidad de Drexel y especialista en desarrollo neurológico que no participó en el estudio, expresó escepticismo respecto del hallazgo del tercer trimestre. Señaló que alrededor del 65 % de las infecciones documentadas ocurrieron durante ese período, que suele incluir el trabajo de parto y el nacimiento, cuando las pacientes tenían más probabilidades de acudir al hospital y someterse a pruebas obligatorias.
“Hay mucho más poder estadístico para encontrar algo en el tercer trimestre simplemente porque hay más infecciones en ese período”, explicó. “Por lo tanto, la presencia de una señal en el tercer trimestre no significa que no exista también en el primero o el segundo”.
Conclusión |
Los resultados sugieren una asociación entre la infección por Covid-19 durante el embarazo y los resultados del neurodesarrollo en los niños expuestos.
“Para mí, el aspecto más convincente es que existe una hipótesis biológica sólida”, afirmó Perlis. “El trabajo en modelos animales realmente sienta muy bien las bases de por qué deberíamos preocuparnos”.
Sin embargo, Lee advirtió contra interpretar estos resultados como una relación causal. El estudio no tuvo en cuenta la salud materna, lo que podría influir tanto en el riesgo de COVID-19 de la madre como en el riesgo de trastornos del neurodesarrollo del niño.
“No creo que este estudio deba interpretarse como que la infección por Covid causa problemas del neurodesarrollo”, señaló Lee. “Creo que debe entenderse más bien como un marcador de un posible aumento del riesgo de tener un hijo con problemas del neurodesarrollo”.
Edlow considera necesarios estudios adicionales y de mayor tamaño para responder algunas preguntas pendientes.
“Probablemente necesitemos millones de personas para ver aspectos más finos de estas asociaciones que nuestro estudio de 18.000 no puede responder”, dijo. “Analizar cuestiones como el trimestre de la infección, la gravedad de la enfermedad o el estado de vacunación puede lograrse en cohortes mucho más grandes, de millones de personas”.
En esencia, los investigadores señalaron que los hallazgos refuerzan la importancia de intentar prevenir la infección por Covid-19 durante el embarazo.
“Hay mucho cansancio pandémico y la gente está agotada del Covid, pero creo que esto suma evidencia que sugiere que lo mejor es tratar de evitarla en la medida de lo posible”, afirmó Edlow, quien también integra el cuerpo docente de obstetricia y ginecología de la Facultad de Medicina de Harvard. “Definitivamente recomendamos a nuestras pacientes embarazadas que se vacunen y/o reciban refuerzos contra la Covid durante el embarazo”.
Lee añadió que los padres de niños expuestos durante la gestación podrían considerar un seguimiento del neurodesarrollo a largo plazo.
“Nadie debería descartar por completo el paradigma de que las infecciones durante el embarazo pueden tener efectos adversos sobre el neurodesarrollo”, concluyó.
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