Antecedentes y objetivos
Como el manejo del dolor perioperatorio es un desafío difícil durante la hemorroidectomía, se evaluó la hipótesis de que el bloqueo perineal posterior (PPB) con anestésicos locales solos podrían proporcionar un adecuado control del dolor durante y luego de la cirugía.
Métodos
En un estudio prospectivo ciego randomizado se evaluaron las condiciones analgésicas y los efectos colaterales del PPB en pacientes I-II sometidos a hemorroidectomía según la Sociedad Americana de Anestesiólogos (ASA) I-II. Los pacientes recibieron anestesia general (GA) con PPB (ropivacaína al 0.75%, 40 mL (grupo PPB) o sin PPB (grupo control). Los pacientes recibieron analgesia controlada con morfina intravenosa (PCA) para el control del dolor postoperatorio (morfina, 1.5 mg bolos, 8 minutos de intervalo de cierre). Se registró el consumo de opioides intra y postoperatorio y se realizaron evaluaciones del dolor a la hora y a las 2, 4, 8, 12 y 24 horas utilizando una escala de análogo visual (VAS).
Resultados
Los puntajes de la VAS fueron significativamente menores durante las primeras 8 horas postoperatorias en el grupo PPB, comprado con el grupo control (P < .001). El grupo PPB requirió significativamente menos opioides durante la anestesia (P < .001) y durante el primer día postoperatorio (P < .001), comprado con el grupo control. El tiempo transcurrido hata la primer defecación y la duración de la hospitalización fue idéntica en ambos grupos.
Conclusiones
Este estudio demuestra que el PPB con 40 mL de ropivacaína al 0.75% (300 mg) fue un método simple, efectivo y seguro para proporcionar una mejor analgesia postoperatoria que la PCA sola luego de una hemorroidectomía quirúrgica. Además, se demostró que el PPB reduce significativamente el consumo de opioides de manera intraoperatoria y durante el primer día del postoperatorio.