Por Ronnie Cohen
NUEVA YORK. Las sesiones grupales y las consultas preventivas domiciliarias ayudan a los octogenarios a mejorar su salud y su independencia y a tener una mirada más positiva de la vida, según un estudio realizado en Suecia.
La gerontóloga Gwen Yeo dijo estar "sorprendida" con el trabajo hecho por un equipo de la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo, el cual permitió documentar con éxito lo que ella sospechaba desde hace mucho tiempo.
Yeo es directora emérita del Centro de Educación Geriátrica de la Facultad de Medicina de Stanford y no participó del estudio publicado en Archives of Gerontology and Geriatrics.
En el estudio, sus autores hallaron que la salud de los mayores de 80 años que concurrían a sesiones grupales o recibían consultas preventivas en sus domicilios se deterioraba un 50 por ciento menos que la de los octogenarios que no accedían a esas intervenciones.
Los CDC de Estados Unidos estiman que en los próximos 25 años se duplicará la población estadounidense de más de 65 años. En Suecia, ese grupo poblacional también está creciendo rápidamente.
La enfermera especializada en salud pública Lina Behm, que dirigió el estudio, aspira a convencer al Gobierno de Suecia para que les ofrezca a los adultos mayores programas de promoción de salud similares a los del estudio.
"Queremos ofrecer estas intervenciones a los mayores de 80", insistió.
Suecia financia grupos que preparan y educan a los futuros padres y Behm dijo que le gustaría utilizar su estudio para implementar un programa similar para educar a los adultos mayores a prepararse para el envejecimiento.
El estudio, que duró dos años, incluyó a 459 residentes de la ciudad de Gotemburgo de 80 años o más, que vivían de manera independiente y no tenían un deterioro cognitivo significativo.
Al azar, los participantes del estudio recibieron consultas a domicilio, participaron de sesiones grupales para adultos mayores o integraron un grupo control.
Un tercio de los participantes recibió una consulta domiciliaria de dos horas, en las que un profesional de la salud los orientó sobre las actividades, los lugares de reunión, la actividad física, las salidas grupales para caminar, las adaptaciones de la vivienda y los métodos de prevención de las caídas.
Las sesiones grupales duraban dos horas, en la cuales interactuaban con otros cinco adultos mayores para aprender sobre los efectos del envejecimiento y las herramientas y estrategias para superar los desafíos.
Dos a tres semanas después de finalizar las sesiones grupales, un profesional de la salud visitó a los participantes en sus casas.
Los participantes que recibieron las consultas domiciliarias o concurrieron a las sesiones grupales dijeron sentirse más satisfechos que antes con su estado de salud físico durante los dos años que duró el estudio.
FUENTE: Archives of Gerontology and Geriatrics
Publicado el 27 de febrero de 2014
Benefician a adultos mayores
Consultas grupales y domiciliarias
La salud de los mayores de 80 años que concurrían a sesiones grupales o recibían consultas preventivas en sus domicilios se deterioraba un 50 por ciento menos.
Por Ronnie Cohen
NUEVA YORK. Las sesiones grupales y las consultas preventivas domiciliarias ayudan a los octogenarios a mejorar su salud y su independencia y a tener una mirada más positiva de la vida, según un estudio realizado en Suecia.
La gerontóloga Gwen Yeo dijo estar "sorprendida" con el trabajo hecho por un equipo de la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Gotemburgo, el cual permitió documentar con éxito lo que ella sospechaba desde hace mucho tiempo.
Yeo es directora emérita del Centro de Educación Geriátrica de la Facultad de Medicina de Stanford y no participó del estudio publicado en Archives of Gerontology and Geriatrics.
En el estudio, sus autores hallaron que la salud de los mayores de 80 años que concurrían a sesiones grupales o recibían consultas preventivas en sus domicilios se deterioraba un 50 por ciento menos que la de los octogenarios que no accedían a esas intervenciones.
Los CDC de Estados Unidos estiman que en los próximos 25 años se duplicará la población estadounidense de más de 65 años. En Suecia, ese grupo poblacional también está creciendo rápidamente.
La enfermera especializada en salud pública Lina Behm, que dirigió el estudio, aspira a convencer al Gobierno de Suecia para que les ofrezca a los adultos mayores programas de promoción de salud similares a los del estudio.
"Queremos ofrecer estas intervenciones a los mayores de 80", insistió.
Suecia financia grupos que preparan y educan a los futuros padres y Behm dijo que le gustaría utilizar su estudio para implementar un programa similar para educar a los adultos mayores a prepararse para el envejecimiento.
El estudio, que duró dos años, incluyó a 459 residentes de la ciudad de Gotemburgo de 80 años o más, que vivían de manera independiente y no tenían un deterioro cognitivo significativo.
Al azar, los participantes del estudio recibieron consultas a domicilio, participaron de sesiones grupales para adultos mayores o integraron un grupo control.
Un tercio de los participantes recibió una consulta domiciliaria de dos horas, en las que un profesional de la salud los orientó sobre las actividades, los lugares de reunión, la actividad física, las salidas grupales para caminar, las adaptaciones de la vivienda y los métodos de prevención de las caídas.
Las sesiones grupales duraban dos horas, en la cuales interactuaban con otros cinco adultos mayores para aprender sobre los efectos del envejecimiento y las herramientas y estrategias para superar los desafíos.
Dos a tres semanas después de finalizar las sesiones grupales, un profesional de la salud visitó a los participantes en sus casas.
Los participantes que recibieron las consultas domiciliarias o concurrieron a las sesiones grupales dijeron sentirse más satisfechos que antes con su estado de salud físico durante los dos años que duró el estudio.
FUENTE: Archives of Gerontology and Geriatrics