Se define como insuficiencia crónica avanzada (IC) al cuadro clínico caracterizado por la persistencia de síntomas en clase funcional III-IV a pesar del tratamiento con diuréticos, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) y digital, en un paciente con severo deterioro de la función ventricular. Esta definición implica un mal pronóstico, con un riesgo de muerte anual de aproximadamente 35%.
Presentación Clínica
Los pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada se pueden dividir en dos grupos:
a) Pacientes con síntomas y signos congestivos pero con buena tensión arterial y buena perfusión periférica.
b) Pacientes con hipotensión arterial sintomática y/o inadecuada perfusión con o sin manifestaciones de congestión.
En los pacientes con adecuada perfusión puede ajustarse el tratamiento médico de acuerdo a los parámetros clínicos, y su manejo habitualmente es posible en forma ambulatoria. Cuando la respuesta terapéutica no sea satisfactoria en este subgrupo, así como en los pacientes hipotensos sintomáticos o hipoperfundidos, es necesaria la internación para efectuar el tratamiento por vía parenteral.
Publicado el 26 de noviembre de 2002
Terapéútica
Consenso sobre el Tratamiento de la Insuficiencia Cardíaca Avanzada
Este y otros temas serán tratados en las Jornadas Médicas de la Sociedad Argentina de Medicina que se realizarán los proximos 6 y 7 de diciembre en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires.
Autor/a: Área de Normatizaciones y Consensos de la Sociedad Argentina de Cardiología
Se define como insuficiencia crónica avanzada (IC) al cuadro clínico caracterizado por la persistencia de síntomas en clase funcional III-IV a pesar del tratamiento con diuréticos, inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina (IECA) y digital, en un paciente con severo deterioro de la función ventricular. Esta definición implica un mal pronóstico, con un riesgo de muerte anual de aproximadamente 35%.
Presentación Clínica
Los pacientes con insuficiencia cardíaca avanzada se pueden dividir en dos grupos:
a) Pacientes con síntomas y signos congestivos pero con buena tensión arterial y buena perfusión periférica.
b) Pacientes con hipotensión arterial sintomática y/o inadecuada perfusión con o sin manifestaciones de congestión.
En los pacientes con adecuada perfusión puede ajustarse el tratamiento médico de acuerdo a los parámetros clínicos, y su manejo habitualmente es posible en forma ambulatoria. Cuando la respuesta terapéutica no sea satisfactoria en este subgrupo, así como en los pacientes hipotensos sintomáticos o hipoperfundidos, es necesaria la internación para efectuar el tratamiento por vía parenteral.